Ryanair ha cancelado para este viernes 396 de los 2.400 vuelos programados en su red europea por la huelga de 24 horas convocada por sus pilotos en Alemania, Bélgica, Suecia, Irlanda y los Países Bajos. La movilización afectará a alrededor de 67.000 viajeros en toda Europa, según los sindicatos convocantes, y a unos 55.000 según la compañía; en torno a 14.000 se verán perjudicados en España.

De hecho, la aerolínea irlandesa ha suspendido 82 vuelos (41 conexiones) con origen o destino en los aeropuertos españoles de Tenerife Sur, Gran Canaria, Madrid, Barcelona, Girona, Alicante, Málaga, Sevilla, Palma, Ibiza, Almería, Jerez, Santander, Vitoria y Zaragoza.

En nuestro país, el aeropuerto más afectado es el de Alicante, con 14 vuelos cancelados de siete conexiones. Cinco de estas conexiones suspendidas son con aeropuertos alemanes, concretamente los de Düsseldorf Internacional, Düsseldorf Weeze, Berlín Schönefeld, Frankfurt Internacional y Colonia. Además han desaparecido en la web las conexiones con el aeropuerto belga de Charleroi y el sueco de Estocolmo Skavsta.

Le sigue el de Palma, con 12, mientras que El Prat (Barcelona) y Barajas (Madrid) pierden 10 vuelos cada uno. Estos son solo los cancelados preventivamente por la propia compañía, por lo que puede que este número aumente a lo largo de la jornada.

Primera protesta conjunta de pilotos

Se trata de la primera protesta conjunta que efectúan los pilotos en la historia de la compañía, a la que reclaman avances en las negociaciones que mantienen desde principios de este año sobre salarios y condiciones laborales. En un comunicado, la compañía ha indicado que ha tomado "todas las medidas" necesarias para minimizar su impacto. "La mayoría de los clientes afectados ya han sido reubicados en otro vuelo de Ryanair", asegura.

Esta huelga de pilotos sigue a las organizadas a final del pasado mes por los tripulantes de cabina (TCP), que llevaron a Ryanair a suspender más de 600 vuelos en dos días y a endurecer su posición ante las demandas de los sindicatos, con advertencias de despidos y de reducción de sus operaciones.

Seguimiento en Alemania y Suecia

En Alemania, los paros comenzaron a las 3.01 de la noche y afectarán a unos 42.000 pasajeros, con un total de 250 vuelos cancelados. La huelga se prolongará hasta las 2.59 h del sábado.

La medida afecta a unos 40 pilotos de Ryanair en Suecia, aproximadamente el 80% de los contratados por la aerolínea en ese país nórdico, y ha provocado la cancelación de 22 vuelos con salida y llegada al aeropuerto de Skavsta (al sur de Estocolmo).

"No hemos oído nada de Ryanair desde que suspendieron la reunión planeada el martes. Pero no vamos a renunciar a pedir una negociación y, si sigue negándose, consideraremos más huelgas o medidas legales", ha declarado el presidente de la Asociación Sueca de Pilotos, Martin Lindgren.

Incidencias en los aeropuertos belgas

En cuanto a Bélgica, una treintena de pilotos se han congregado en el aeropuerto de Charleroi, a unos 50 km al sur de Bruselas, donde se han mantenido las 82 cancelaciones previstas, que, junto a las 22 del aeropuerto de Zaventem, afectarán en total a unos 14.000 pasajeros.

Denuncian la actitud de la dirección de la compañía y su rechazo a instaurar diálogo social y alegan que sus peticiones son "legítimas". "No pedimos un aumento salarial, sino la aplicación de las legislaciones nacionales en cada país donde Ryanair opera", indicó uno de los pilotos a la agencia Belga.

Los pilotos con base en Bélgica reclaman concretamente su antigüedad y la posibilidad de tener derecho a paro en el país. Se trata de la primera congregación de este tipo que realizan los empleados de la compañía irlandesa en este aeropuerto belga.

En el aeropuerto principal de Bruselas, en Zaventem, más allá de las cancelaciones previstas se han registrado algunos retrasos como el del vuelo de TUI con destino Valencia, que ha salido tres horas más tarde, o el vuelo a Palma de Mallorca, de la misma compañía, con media hora.

También han sufrido demoras los pasajeros que volaban a Viena o a París con la compañía Brussels Airlines. Los gestores del aeropuerto aseguran que estas incidencias no tienen relación con la huelga de Ryanair.

Situación en Irlanda

La movilización de la Asociación de Pilotos Irlandeses de Aerolíneas (Ialpa) es la quinta que organiza desde el pasado mes este colectivo, que agrupa a un centenar de profesionales contratados directamente por Ryanair en este país. El resto de pilotos, unos 250, están contratados por agencias o son autónomos y, según la aerolínea, han acudido a sus puestos de trabajo con normalidad.

Eso permitirá operar este viernes unos 300 vuelos programados en Dublín. La compañía ha cancelado "solo 20 vuelos con origen o destino a Irlanda", el 7% de total.

Ryanair indicó en un comunicado que esta huelga de 24 horas está convocada por "una pequeña minoría de nuestros pilotos irlandeses", el 25% de su plantilla y afecta a unos 3.500 clientes.

"Un parón innecesario"

El parón de este viernes está secundado por la Asociación Sueca de Pilotos (SPF), los pilotos afiliados a la federación sindical belga (CNE), el sindicato alemán Vereinigung Cockpit (VC) y la Asociación de Pilotos Irlandeses de Aerolíneas (Ialpa),  que ya ha organizado cuatro protestas similares en este país desde el 12 de julio.

Finalmente, se han sumado además el sindicato holandés VNV-Dutch, a pesar de que Ryanair presentó este jueves una solicitud ante un juzgado de Harlem para intentar frenar el parón de los pilotos de los Países Bajos. "¡Da a tus empleados el respeto que se merecen!", exclamaba VNV cuando se confirmó que la justicia les permitía sumarse a la huelga.

El sindicato VC decidió este miércoles unirse a la movilización de sus colegas irlandeses, suecos y belgas. "Pedimos a VC que avisara con, al menos, siete días de antelación sobre cualquier plan de huelga para que podamos notificar a nuestros clientes sobre los vuelos cancelados y ofrecer rutas alternativas o devoluciones, pero, por contra, se ha negado a hacerlo y han convocado un parón innecesario con solo dos días de aviso", ha declarado el director de mercadotécnica de Ryanair, Kenny Jacobs.

Asimismo, la aerolínea, líder en Europa del sector de bajo coste, ha reiterado que no cederá ante las demandas que pongan en riesgo su modelo de negocio, al tiempo que ha advertido de que podría reducir su calendario de vuelos invernal y su flota de aviones, con la posible pérdida de cientos de empleos.

Precisamente, la huelga busca presionar a la compañía para que dé marcha atrás en su plan de recortes en Irlanda para la temporada de invierno, con el que pretenden reducir la flota de aviones en el país de 30 a 24 y despedir o reubicar a 300 trabajadores: 100 pilotos y 200 TCP.

Este plan formaría parte de lo que los trabajadores definen como "ambiente de intimidación", otra de las razones para convocar los paros, junto a su temor a que esta reestructuración sea la primera de una posible serie. Los sindicatos recuerdan que Ryanair y el propio Michael O'leary anunciaron dos días antes de los recortes en Irlanda, que estudiaban reducir personal y aviones en los países en los que se estaban realizando huelgas.