El narcotraficante gallego Laureano Oubiña
El narcotraficante gallego Laureano Oubiña. EFE

Entre bateas y el agua salada de las Rías Baixas, accedieron durante años alijos de hachís, coca y tabaco. Galicia fue en los ochenta la puerta de entrada del narcotráfico en España. Los narcos se movían libremente por terras galegas hasta que un joven Baltasar Garzón empezó a cortar alas a su impunidad. La novela Fariña, y después su adaptación a la televisión, ha vuelto a poner el foco en los capos de la droga española, que este miércoles además han sufrido un duro golpe con la detención del líder de los Charlines. Pero ¿quién es quién en esta historia? ¿Quiénes son las leyendas que a día de hoy perduran? 

  • Sito Miñanco (62 años), de nombre José Ramón Prado Bugallo, no era tan conocido en España como otros capos de la droga hasta que en 2018 Nacho Carretero publicó Fariña y puso su historia (y la de otros narcos) en boca de todos. Su currículum no desmerece al de Charlín Gama o al de Laureano Oubiña. A Miñanco le avalan más de tres décadas de narcotráfico y a día de hoy se le conoce como el Pablo Escobar de España.

    Nació y creció en el seno de una familia humilde: eran mariscadores de la localidad pontevedresa de Cambados y fue en la Ría de Arousa, desempeñando precisamente esa profesión aunque de manera furtiva, donde empezó a coquetear con el contrabando. Poco después dio el salto al contrabando de tabaco y, más tarde, al tráfico de cocaína desde Colombia.

    En unos años el joven que disfrutaba con la venta ilegal empezó a firmar contratos con el Cártel de Medellín, llegando a liderar la Ros, una de las tres organizaciones más poderosas en el contrabando de tabaco. Su época dorada, y tras pasar por prisión en alguna ocasión, un periodo que lejos reinsentarle le aupó como capo, llegó a finales de los ochenta, cuando adquirió el equipo de su pueblo, el Juventus Cambados, y empezó a fichar a jugadores que estaban al nivel del Celta o el Deportivo. Sus vecinos le veían como un capo cercano al pueblo, alguien en quien podían confiar.  

    La policía volvió a toparse en su camino en el 91, en la primera gran operación que tenía como objetivo frenar el avance de los narcotraficantes gallegos. Se trataba de la operación Nécora de la Audiencia Nacional, que lideró un joven Baltasar Garzón. Le cayeron 20 años y tres meses de cárcel. Desde entonces, sus cuentas con la justicia han sido y son recurrentes. En 2004 le cayó una nueva condena por ser el cerebro de una organización de narcotraficantes que transportó cinco toneladas de cocaína intervenidas en alta mar en agosto de 2001. Entonces disfrutaba de la libertad condicional que tiene en la actualidad. De él se dice también que nunca se ha retirado y que incluso en prisión manejaba los hilos del contrabando gallego.  

  • Manuel Charlín Gama (85 años) es el patriarca del clan de los Charlines, además de un histórico contrabandista con más de 20 años de prisión a su espalda. Y este miércoles, una nueva operación policial ha llevado a cabo su detención, que se produce por supuesta vinculación con el narcotráfico 28 años después de su arresto en el marco de la operación Nécora. De su currículum destaca el plan que ejecutó para transportar por mar 600 kilos de cocaína desde Colombia hasta las Rías Baixas. A la condena por esa actividad se sumó después otra, junto a 13 miembros del clan, de 15 años y pago de una multa de 2.916.000 euros por blanqueo de dinero procedente del narcotráfico y fraude fiscal. En 2010, salió de prisión a los 78 años, después de dos décadas recluido. Dos días después estuvo implicado en la operación Repesca, de supuesto blanqueo de capitales, pero quedó en libertad tras depositar una fianza de 30.000 euros.

    En 2011 fue detenido por un supuesto delito de abuso sexual a una menor de edad, aunque él negó haber mantenido relaciones con ella. Hoy, con 85 años y 28 después de su detención por el caso de Nécora, ha sido detenido de nuevo junto a uno de sus hijos, Melchor Charlín Pomares, por una causa similar. En concreto, la subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maica Larriba, ha explicado que el caso está relacionado con el decomiso de una "importantísima cantidad de cocaína" cerca de la isla de Madeira (Portugal). El clan de los Charlines está formado, según la justicia, por Manuel Charlín Gama; su mujer, Josefa Pomares, y sus hijos. Gran parte de sus bienes fueron decomisados y subastados, entre ellos el pazo Vista Real, en Vilanova de Arousa, que fue adjudicado al Ayuntamiento en 2010.

  • Laureano Oubiña (72 años), también conocido como el Pajarito, es el capo del hachís en Galicia. Nació en Cambados, a los 10 años comenzó a trabajar en la tienda de sus padres y a los 17 fue detenido por ayudar a su tío con el contrabando de gasoil. Meses más tarde, se inició con el tráfico ilegal de tabaco, a través del que prosperó en los ochenta y los noventa. A lo largo de su vida fue detenido en incontables ocasiones: en la operación Nécora, en Platja d'Aro tras la aprehensión de un yate cargado de tabaco de procedencia ilegal... Sus salidas y entradas de prisión eran comunes.

    Uno de sus mayores golpes fue el que cometió en 1997, cuando transportaba 5.741 kilos de hachís desde Galicia a los Países Bajos. Sin embargo, el vehículo fue intervenido en Martorell y fue condenado por organizarlo todo. Varias condenas y delitos más tarde, estuvo 13 meses como prófugo intentando eludir la prisión, pero finalmente fue detenido en Grecia en octubre del año 2000. 

    El próximo 2 de septiembre terminará su andadura penitenciaria después de 30 años cumpliendo condena por tráfico de drogas y blanqueo de dinero. Actualmente tiene cáncer, se encuentra en libertad condicional y colabora con una fundación dedicada a la rehabilitación y reinserción de toxicómanos. En 2018 publicó una novela sobre sus memorias.

Consulta aquí más noticias de Pontevedra.