Demi Lovato ha roto su silencio sobre la sobredosis que sufrió hace casi dos semanas y que pudo haberle costado la vida.

La cantante de Sorry Not Sorry ha publicado este domingo un post en su cuenta de Instagram en el que confiesa que no ha superado su adicción y que quiere centrarse en estar 'limpia'.

"Siempre he sido transparente con mi adicción. He aprendido que esta enfermedad no es algo que desaparece o se desvanece con el tiempo. Es algo que debo continuar superando y aún no lo he hecho", escribe Demi, de 25 años.

La joven continúa su post agradeciendo a Dios que la haya mantenido con vida, a sus admiradores por su amor y apoyo, y al personal del hospital Cedars-Sinai por trabajar de manera diligente para ayudarla a recuperar su salud.

Lovato termina diciendo: "Ahora necesito tiempo para curarme, concentrarme en mi desintoxicación y mi camino hacia la recuperación. Nunca olvidaré el amor que todos me han mostrado y espero que llegue el día en que pueda decir que salí adelante. Seguiré luchando".

Una vez que la estrella se encontraba estable su familia le dio un ultimátum: o entraba en un centro para curarse o le daban la espalda. Demi ha aceptado ingresar voluntariamente en una clínica para desintoxicarse inmediatamente después de que le den el alta en el hospital.

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Una publicación compartida de our mother will be okay💓 (@cheerstodemi) el5 Ago, 2018 a las 1:52 PDT

Los equipos de paramédicos encontraron a finales de junio inconsciente a Demi Lovato en su casa de Hollywood Hills. Tuvieron que reanimarla con Narcan, un medicamente que se usa en casos de urgencia por sobredosis de narcóticos, ya que la joven no reaccionaba ante los estímulos externos. Aunque en su momento se apuntó a que la droga que tomó la cantante era heroína, su familia ha negado en todo momento que así fuese.