Lego
Varias creaciones con piezas de Lego. ARCHIVO

Construir ilusiones. Ése es uno de los objetivos de los juguetes Lego, esos conocidísimos ladrillos de plástico de animados colores que uno junto a otro materializan los sueños tanto de niños como de mayores.

Lego acaba de cumplir medio siglo de vida y, según asegura la compañía, este año se divertirán montando y desmontando el colorido puzzle más de 400 millones de niños; además, calculan que fabricarán, también en 2008, unos 19.000 millones de briquetas.

Reproducciones a escala de monumentos, maquinaria "que funciona", recreaciones de películas –las naves de la Guerra de las Galaxias son una de las estrellas de su catálogo–: nada escapa a la magia del arco iris de Lego.

La fiebre Lego

Tal es la fiebre por los ladrillos, que existen competiciones de creación de torres. El último récord: 29 metros de altura y 465.000 piezas empleadas. Una curiosidad: desde el inicio de su fabricación, 1958, se han hecho tantas unidades que si las dividiéramos entre los habitantes de la Tierra, cada uno tocaríamos a unas 62.

Juega bien, yo armo, yo junto

Un carpintero danés, Ole Kirk Kristiansen, creó Leg godt (juega bien) en 1932, y comprobó que era más rentable pasarse a la juguetería que seguir fabricando muebles. Lo que desconocía es que Lego, que en latín, significa "yo armo", "yo junto" sería un éxito con sus pequeñas piezas. La primera de plástico nació en el año 1958, utilizadas por los educadores para incentivar la creatividad de los niños décadas después.