Lienzos de la Epopeya Eslava de Alfons Mucha
Lienzos de la Epopeya Eslava de Alfons Mucha que pueden verse en la exposición 'Alfons Mucha Two Worlds' en el Centro de Exposiciones de Brno hasta el 31 de diciembre. CENTRO DE EXPOSICIONES DE BRNO

Alfons Mucha (Ivančice, Moravia, 1860 – Praga, 1939) fue un artista con muchas caras: ilustrador, cartelista, publicista, diseñador de vestuario, joyas y hasta decorados para teatro, fotógrafo y pintor, son solo algunas de las más conocidas. Cuando se cumplen 100 años de la formación de la República Checa y 90 de la creación del Centro de Exposiciones de Brno, que se construyó para la Exposición de Cultura Contemporánea en Chescoslovaquia, se presenta en esta ciudad la exposición Two Worlds, que reúne una mezcla de pinturas y grafismos del autor checo.

La muestra contrapone, por tanto, dos de los mundos más opuestos del pintor. De un lado, su vertiente más comercial, exhibiendo varios cientos de sus icónicos carteles, calendarios, anuncios y pósteres; y de otro, el más personal, mostrando nueve lienzos de la llamada Epopeya Eslava. 



Instalado en París, Mucha recibiría en 1894 un encargo que cambiaría para siempre su carrera: un cartel para la nueva obra de teatro de una de las actrices más aclamadas de la época: Sarah Bernhardt. El resultado fue un trabajo revolucionario para la época, un cartel de casi dos metros de altura, estrecho y alargado, que permitía ver a la actriz en tamaño natural.

Su fama se extendió como la espuma. Los encargos saturaban su estudio. De todas partes del mundo solicitaban diseños del autor para tarjetas, calendarios, incluso biombos o paredes de paneles japoneses... y retratos, muchos retratos. En 1900 recibiría la medalla de la Exposición Universal de París. Se le reconocía como padre del Art Nouveau, como creador de tendencias publicitarias, como cartelista... pero en el fondo de su corazón Mucha fue siempre un artista insatisfecho que luchó durante toda su carrera por deshacerse de los clichés que lo asociaron constantemente a lo 'comercial'.

El autor quiso demostrar que tenía muchos más registros creativos y, en consecuencia, dedicó gran parte de su última etapa creativa (casi dos décadas) a desarrollar su gran proyecto, una serie de obras de gran formato para la llamada Epopeya Eslava.



La exposición de Brno, que podrá visitarse hasta el 31 de diciembre, ocupa casi dos kilómetros cuadrados repletos de obras de arte que se fusionan con la impresionante arquitectura del edificio.



Por un lado, se presentan 150 ilustraciones alegóricas y femeninas expuestas en bellas molduras doradas y entre las que se encuentran trabajos como Dance, las piezas publicitarias hechas para la prestigiosa marca de champán Moët & Chandon y carteles para el famoso Théâtre de la Renaissance de París.

Por otro, los espectadores puedes deleitarse con la inmensidad de nueve de los lienzos que forman parte de la Epopeya Eslava y que son parte de la colección de veinte piezas que Mucha regaló a la ciudad de Praga en 1928 y que vuelven a Brno después de 88 años. En esta serie, el autor narra las celebraciones de los pueblos eslavos unidos y retrata situaciones mitológicas de la antigua cultura del Este de Europa. Para hacerse una idea de su envergadura, basta decir que cada lienzo mide 6 metros de alto por 8 de ancho.