La familia real de vacaciones
La reina Letizia y la reina Sofía junto a la princesa Leonor, y la infanta Sofía pasean por la calle San Miguel en Palma de Mallorca, ciudad donde la familia real pasa sus vacaciones de verano. EFE

La reina Letizia ha salido de paseo acompañada por sus hijas la princesa Leonor y la infanta Sofía junto a la reina emérita Sofia por el Mercado del Olivar de Palma de Mallorca. La estampa era como la de cualquier familia española: en la lonja del pescado examinando los productos de la compra, aunque al final, no se llevaron nada.

Sin soltarle la mano a su abuela, la princesa Leonor, que llevaba un pantalón verde militar, camisa blanca y sandalias, iba muy pendiente de lo que veía en cada uno de los puestos por los que pasaban. Sofía, menos tímida que su hermana mayor, se mostraba más expresiva mientras le comentaba sus inquitudes a su madre que le sonreía constantemente.

Letizia y la infanta escogieron el blanco para el color de sus pantalones, un tono que resaltaba el bronceado de ambas.

Si durante el posado en la Almudaina llamó la atención el precioso vestido celeste de Leonor este martes ha sido Sofía la que acaparó las miradas por su estilismo. La infanta lució unas graciosas gafas de espejo en rosa que combinó con una blusa blanca con detalles en azul de estilo muy Mediterráneo.

Una vez más, la reina no decepcionó en cuanto a elegancia ni cuando iba vestida de manera más informal. Cuñas destalonadas, un clásico de la temporada, con pantalones de lino y una camiseta degradada en rosa que dejaba al descubierto sus hombros. Completó el outfit con un bonito capazo realizado en paja color natural con asas de cuero.

A su llegada a la isla y para su primer posado ante los medios, Letizia escogió también cuñas de esparto, pero cerradas que combinó con un vestido blanco perforado de Hugo Boss, bolso de Carolina Herrera y unos pendientes de estrellas de Chanel.

Las cuatro recorrieron las calles empedradas de la isla y se pudo ver a doña Sofía muy contenta junto a sus nietas y su nuera. La reina emérita llevó en todo momento un ventilador de mano que usó constantemente en el interior del mercado por el calor que hacía.

La familia real, incluido Felipe VI, se encuentra en la isla balear pasando sus vacaciones de verano a excepción de Juan Carlos que no ha podido acudir porque se lo han desaconsejado los médicos.