Lactancia materna
Una madre amamantando a su hijo en la remota población de Bijulidanda, en Nepal. NARENDRA SHRESTHA/UNICEF

Cada año desde 1992, entre el 1 y el 7 de agosto se celebra la  semana mundial de la lactancia materna, instaurada oficialmente por la Organización Mundial de la Salud y UNICEF para poner en valor una práctica que no solo es beneficiosa para la salud de los niños y sus madres, sino que podría salvar millones de vidas.

Precisamente impulsados por esta semana dedicada a divulgar y reinvindicar sobre la alimentación más natural para los bebés, UNICEF y la OMS han presentado un informe en el que analizan la situación de la lactancia materna en 76 países, prácticamente todos en vías de desarrollo, y en el que estiman que 78 millones de recién nacidos, tres de cada cinco, no se alimentan durante su primera hora de vida mediante lactancia materna.

Ambas organizaciones destacan la necesidad de que el contacto piel con piel con el niño, que estimula la producción de leche, y de ofrecer cuanto antes el calostro, la primera leche que produce la madre y que es rica en nutrientes y anticuerpos, por lo que se la conoce como la "primera vacuna" de los niños.

Es algo especialmente importante en países en desarrollo, en los que resulta más probable usar agua o biberones insalubres o que se diluya demasiado para ahorrar. Sin contar el hecho de que no siempre hay una lactancia artificial disponible.

"Cuando se trata de iniciar la lactancia materna, es fundamental hacerlo a tiempo. En muchos países, puede llegar a ser una cuestión de vida o muerte", asegura Henrietta H. Fore, directora ejecutiva de UNICEF. "Aun así, cada año millones de recién nacidos se pierden los beneficios de la lactancia materna temprana; a menudo, las razones son cosas que podemos cambiar. Las madres simplemente no reciben ayuda suficiente para amamantar en esos minutos cruciales posteriores al nacimiento, ni siquiera por parte del personal médico de los centros de salud".

"La lactancia materna ofrece a los niños el mejor comienzo de vida posible", afirma el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. "Debemos ampliar urgentemente las ayudas para las madres, ya sea por parte de miembros de la familia, trabajadores de la salud, empleados o gobiernos, de forma que puedan proporcionar a los niños el comienzo que merecen".

En el informe vinculan el inicio temprano de la lactancia, entre otros factores, con la realización de las cesáreas. Ponen como ejemplo Egipto, país en el que al pasar entre 2005 y 2014 de un 20% a un 52% de cesáreas la lactancia cayó de un 40% a un 27%

Resulta curioso que, según el informe, la presencia de una matrona capacitada no parece influir en las tasas de la lactancia materna temprana.

Las tasas más altas de lactancia materna en la primera hora de vida se producen en África Oriental y Meridional (65%), y las más bajas se encuentranen Asia Oriental y en el Pacífico (32%).