Granola
Granola EMMA GARCÍA

Aunque ya sabemos que el desayuno no es la comida más importante del día -por mucho que algunos se empeñen en repetir el tópico-, sigue siendo un tema bastante polémico cuando se habla de nutrición y una dieta equilibrada. Que si la instagrameable y cansina tostada de aguacate, que si los garbanzos en lugar de galletas, que si los zumos y sus azúcares libres o añadidos...

Al final, de lo que se trata es de elegir un desayuno sano, nutritivo, que nos siente bien y que nos apetezca tomar. Y no hace falta que sea uno de esos desayunos de la tele, aunque es verdad que un bol -todo queda más bonito en bol, sí- a base de yogur, frutas, avena o muesli puede ser saludable y rico. Y de eso se trata.

La granola casera (muesli) está mucho más buena que la que podemos comprar ya preparada y, sobre todo, podemos ajustar nosotros las cantidades de azúcar que utilicemos ya que ese suele ser el problema de los preparados del súper.

Tal y como te explicamos aquí, para preparar nuestro muesli casero necesitamos una base de avena e ir jugando con los ingredientes que más nos gusten: frutos secos, fruta deshidratada, trozos de fruta fresca o incluso escamas de chocolate. 

Si necesitas ideas para los ingredientes, estas combinaciones funcionan muy bien:

  • Muesli con avena, pistachos, orejones y nueces.
  • Muesli con avena, almendras y frutos rojos deshidratados.
  • Muesli con avena, copos de maíz (sin azúcar), pasas y escamas de chocolate negro.
  • Muesli con avena, escamas de chocolate, fresas y plátano.

A partir de esta granola preparada en casa -ya que te pones, haz bastante y que sobre, en un tarro se mantiene muy bien- es tan sencillo como jugar con la fruta fresca de temporada que más nos apetezca y un buen yogur. Por supuesto, natural, sin azúcar, que ya añadiremos si hace falta lo que nos apetezca. Y de la mejor calidad que podamos permitirnos.

De hecho, una forma diferente de plantear este desayuno con yogur y frutas es montar un parfait. Suena sofisticado, pero en raelidad no tiene ningún misterio y luce muchos: consiste en ir alternando capas de yogur, fruta cortada y cereales o muesli.

Depende de lo sano que queramos que sea, podríamos coronarlo con un poco de mermelada o miel, por ejemplo. Aunque simplemente con esta combinación entre el crocante del muesli, la fruta fresca y la cremosidad del yogur tendremos un excelente y vistoso desayuno.