Sánchez y Rivera
Imagen de archivo de un apretón de manos de Pedro Sánchez y Albert Rivera. EFE

España ha entrado en una etapa en la que los líderes políticos intentan aportar un discurso de savia nueva. Pero al fin y al cabo los que deciden son los votantes, y estos tienen una imagen muy concreta de las cabezas visibles de cada partido, como refleja una encuesta hecha por Metroscopia para Henneo.

Desde hace dos años, y hasta el pasado mes de mayo, Albert Rivera ha sido, recurrentemente el líder mejor evaluado, y con diferencias apreciables sobre los tres restantes, por el conjunto de la ciudadanía. En este final de julio, pasa a compartir ese liderazgo con Pedro Sánchez: ambos son aprobados por el 43% de la mitad de la población española.

El centro derecha es territorio de Rivera. El líder de Ciudadanos  es aprobado por el 86% de sus votantes, pero también por el 76% de los del PP. Entre estos últimos supera incluso al propio Casado (aprobado por el 69% de los suyos). En cambio, entre los votantes de Ciudadanos tan solo un 31% aprueba a Casado (es decir, un porcentaje inferior en 38 puntos al de votantes del PP que, en cambio aprueban a Rivera).

Esto demuestra una conclusión llamativa: Albert Rivera encuentra mayor aprobación por parte de los votantes del PP que Pablo Casado, aunque este no ha tenido tiempo suficiente para que cale su discurso. Lleva escasos días en el cargo.

Casado e Iglesias, peor vistos

Algo similar ocurre en el ámbito de la izquierda: Pedro Sánchez es aprobado por el 76% de sus propios votantes, pero también por el 66% de los de Unidos Podemos; entre estos últimos, Pablo Iglesias  es aprobado por el 75%, pero, en cambio, solamente por el 32% de los votantes socialistas.

La línea ideológica está claramente marcada en los cuatro líderes, pero si dividimos el panorama político nacional en dos sectores, Rivera y Sánchez mandan sobre Casado e Iglesias.

La primera evaluación del nuevo líder del Partido Popular (le aprueba el 27%) se asemeja más a la de Pablo Iglesias (29%) que a la de Rivera (43%). Se produce así un empate entre los peores evaluados (Casado e Iglesias) y entre los dos mejor evaluados (Sánchez y Rivera).