Andando entre las cenizas
Una mujer camina entre coches calcinados en Mati (Grecia), localidad arrasada por los devastadores incendios declarados en la costa al noreste de Atenas. YANNIS KOLESIDIS / EFE

El ministro de Orden Público griego, Nikos Toskas, aseguró este jueves que se han encontrado "indicios de actos criminales" en dos de los graves incendios que asolaron desde el lunes la región ateniense del Ática y causaron al menos 86 muertos, según datos oficiales.

"Hay serios indicios de una mano criminal pero las investigaciones están en curso", explicó Toskas, que también añadió que se ha producido un "hallazgo sospechoso" en Mati, el lugar donde se registró la totalidad de fallecimientos.

Allí los fuertes vientos provocaron una "situación extraordinaria" pues dos focos arrasaron la población en tan solo hora y media, según señalaron este jueves en rueda de prensa Toskas; el portavoz del gobierno, Dimitris Tzanakopulos; el jefe de la policía griega, Konstantinos Tsuvalas; y el jefe del servicio de Bomberos, Sotirios Terzudis.

Tzanakopulos resaltó que la investigación se ha realizado con la ayuda de imágenes vía satélite, solicitadas a la NASA, el Programa de Observación Espacial de la Unión Europea y otras entidades internacionales a petición del primer ministro griego, Alexis Tsipras.

Estas imágenes mostraron cómo no solo el incendio de Mati, sino también el de Kineta, en una zona forestal al oeste de Atenas, fueron muy probablemente provocados.

Allí se registraron en menos de media hora trece focos distintos, todos alineados en paralelo a la carretera, según demuestran las fotos y vídeos de los satélites.

Inundaciones

Las labores de búsqueda de víctimas y desaparecidos en las zonas devastadas tras varios días de incendios continuaron este jueves, mientras que a esta catástrofe se le sumaron ahora inundaciones en los suburbios del norte de Atenas.

Bomberos, autoridades y vecinos no tienen descanso pues tan sólo unas horas después de dar por controlados los incendios que asolaron la región ateniense del Ática, las calles de varios municipios se convirtieron en torrentes, inundadas por una tromba de agua que dejó a muchos vecinos atrapados en sus hogares o automóviles. En pocas horas se recibieron más de 140 llamadas para solicitar asistencia a los bomberos, principalmente en los municipios de Marusi y Kifissia.

En cuanto a los incendios, la cifra oficial de muertos se elevó este jueves a 83, pero podría seguir aumentando pues el número de desaparecidos continúa siendo incierto, aunque se cree que algunos de ellos tal vez hayan regresado a sus hogares sin avisar a las autoridades y, además, en las listas están también los cadáveres que aun no han sido identificados.

Mientras continuaba el registro de las casas en las zonas afectadas, más de 300 bomberos, miembros de los equipos de rescate y voluntarios examinan una a una las viviendas arrasadas por el fuego en busca de víctimas.

Además, equipos militares y de protección civil retiraron escombros y árboles caídos en las áreas afectadas por el fuego para evitar que la lluvia que caía este jueves sobre el terreno quemado provocase inundaciones también en el epicentro del fuego. Los vecinos colaboran directamente buscando a sus amigos o familiares o, indirectamente, colocando carteles en sus puertas avisando de que están vivos para ahorrar tiempo y esfuerzo a los equipos de rescate.

Críticas

El ministro de Defensa griego, Panos Kammenos, acudió este jueves a la zona para supervisar la labor de las Fuerzas Armadas, lo que resultó en un encontronazo con algunos afectados por la gestión gubernamental de la crisis.

Kammenos prometió que el Ministerio de Defensa contribuirá a la completa reconstrucción del área y destacó que se abrirán caminos hacia el mar. La ausencia de un plan de urbanismo en la zona se ha barajado como una de las principales causas de la alta mortandad de esta tragedia.

Por su parte, el ministro de Orden Público explicó, al ser preguntado sobre si esta crisis podría haberse gestionado de otra forma, que ofreció su dimisión "por conciencia" y que el primer ministro la rechazó.

"No hay acciones sin errores. Ya llegará el momento en que hablaremos de los errores, pero también debemos tener en cuenta las condiciones meteorológicas extremas", subrayó.

Ante las criticas por no haber evacuado a la población de Mati, el portavoz del Gobierno resaltó la imposibilidad de emprender semejante acción en tan poco tiempo, ya que los incendios se propagaron con suma velocidad, empujados por vientos que superaron los 100 kilómetros por hora.

La gestión por parte de la dirección de los bomberos y la protección civil también ha recibido críticas, pues se dice que aunque se sabía con antelación que había un alto riesgo de incendios forestales en la zona, no se trajeron refuerzos suficientes para gestionar los focos simultáneos que se declararon el pasado lunes.

Sorprendidos en su luna de miel

Con el paso de los van aclarándose más historias de desaparecidos, como la de una pareja de recién casados irlandeses que pasaban su luna de miel en Grecia cuando fueron sorprendidos por el incendio en Mati, donde se registraron todas las víctimas mortales.

Al verse rodeados por las llamas cada uno corrió en dirección opuesta por lo que la mujer, hospitalizada con quemaduras pero fuera de peligro, perdió de vista a su marido al que dieron por desaparecido y cuyo fallecimiento se ha confirmado este jueves.

Muchas otras incógnitas permanecen aún abiertas, como las de una mujer y su nieto de 13 años que han sido vistos en imágenes en televisión en una de las playas donde se refugiaron muchos de los supervivientes pero que de momento no han sido encontrados.

Se trata de los incendios más mortíferos registrados en Europa en este siglo.