Antibiótico, pastillas, medicina.
Cs quiere penar a los pseudoterapeutas que hacen que los enfermos abandonen sus tratamientos. PIXABAY

Ciudadanos ha registro hoy una iniciativa en el Congreso para penar con entre seis y cuatro años de cárcel a aquellas personas que difundan terapias no demostradas científicamente para tratar enfermedades graves como el cáncer y disuadan a los enfermos a seguir un tratamiento médico, con los perjuicios que esto acarrea.

El partido de Albert Rivera ha respondido así a casos relacionados con la reciente denuncia de un oncólogo de Girona que a través de twitter relató recientemente cómo llegó una paciente joven, de unos 40 años, a su consulta con un cáncer de mama terminal después de haber rechazado la quimioterapia para ponerse en manos de un curandero de Barcelona.

No es el único caso. Un juzgado de Valencia enjuició este mismo año a otro curandero que recomendó a un joven con leucemia un tratamiento nutricional con el que terminó muriendo y las sospechas de la sustitución de la medicina tradicional por la natural para tratarse un cáncer de páncreas rodean la muerte en 2011 del fundador de Apple, Steve Jobs.

En este escenario, Ciudadanos ha registrado una proposición de ley en el Congreso para que se modifique el Código Penal y se incluya un apartado en el artículo 362, que recoge los delitos relacionados con el despacho y expedición de medicamentos.

En concreto, pide que se cree un apartado que se aplique a "quien difunda públicamente información falsa o no contrastada sobre métodos terapéuticos no evaluados ni autorizados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, destinados al tratamiento de enfermedades oncológicas u otras enfermedades graves potencialmente letales, que alienten posibilidades de curación no sustentadas en estudios científicos contrastados, siempre que aboquen al paciente o pacientes al abandono de tratamientos con eficacia clínica probada y evidente probabilidad de éxito en la curación de ésta".

Para Ciudadanos, el "sujeto activo" de este delito, es decir, quien lo comete, serían los curanderos o supuestos expertos en medicina natural que, de acuerdo a los casos conocidos, instan al enfermo a tratarse según sus indicaciones, incluso en sustitución de los tratamientos médicos.

Por el contrario, el partido exculpa totalmente al enfermo. "Ningún reproche penal merecen las personas físicas que, desesperados por el avance de su enfermedad, abandonan tratamientos con posibilidad de curación por tratamientos naturales o pseudociencias que no están avaladas científicamente para tratar sus dolencias".