Rotura de una presa en Laos
Residentes tratan de parar el desbordamiento del río tras la rotura de una presa en el sur de Laos. ABC LAOS NEWS / FACEBOOK

Al menos 20 personas han muerto, al menos cien permanecen desaparecidas y más de 6.000 han perdido sus hogares tras derrumbarse este lunes una presa hidroeléctrica en construcción en el sur de Laos.

La prensa estatal teme que el recuento mortal aumente conforme avance el trabajo de los equipos de rescate, que este miércoles buscan a cientos de desaparecidos. Junto a otros medios locales recoge el recuento de carácter provisional que se sitúa en cerca de 20 las víctimas mortales.

Las autoridades han desplegado helicópteros, embarcaciones y lanchas para ayudar a evacuar a los habitantes del distrito de San Sai, en la provincia de Attapeu, por el aumento del nivel del agua tras el derrumbe de la presa, según informa la cadena ABC Laos.

Un vídeo publicado por este medio en su página de Facebook muestra a los residentes de la zona tratando de parar el desbordamiento del río.

En un comunicado, la compañía tailandesa Ratchaburi Electricity Generating Holding (RATCH), que participa en la construcción del proyecto, atribuyó este martes el derrumbe del lunes "a las continúas lluvias que causaron la entrada de un gran volumen de agua en el embalse".

Las autoridades laosianas no precisaron el número de muertos y se limitaron a informar de la pérdida de "varias vidas humanas" y de que también hay "cientos de desaparecidos".

La presa, situada a unos 550 kilómetros al sureste de Vientiane, vertió 5.000 millones de metros cúbicos de agua que inundaron al menos 8 aldeas, según el diario Vientiane Times.

Cientos de laosianos se vieron arrastrados por la riada que anegó las poblaciones de Yai Thae, Hinlad, Mai, Thasengchan, Tha Hin y Samong.

Imágenes tomadas desde el techo de una casa inundada y divulgadas en las redes sociales muestran un paisaje de agua de color marrón del que brotan copas de árboles, tejados de zinc y la cúpula dorada de un templo budista.

La empresa RATCH afirmó en el comunicado que "han evacuado a los residentes del lugar a centros temporales" y están "realizando una evaluación urgente de la situación para poder resolver inmediatamente la situación una vez que el nivel del agua de la presa haya bajado".

La administración de la provincia de Attapeu, donde se construye la represa, ha pedido asistencia humanitaria básica para los afectados, como agua, alimentos, medicinas y ropa.

El primer ministro del país, Thongloun Sisoulith, viajó la zona para supervisar las operaciones de rescate y asistencia a las víctimas.

Las presas derrumbadas, Xe Pian, junto a las de Xe-Namnoy y Houay Makchan, forman parte de un plan nacional para aprovechar el trayecto del río Mekong por el país y convertir Laos en una fuente generadora de electricidad limpia para el Sudeste Asiático.

La sociedad de riesgo compartido Xe-Pian Xe-Namnoy Power Company's (PNPC) ganó el concurso para construir en el sur del país estas tres centrales hidroeléctricas de 410 MW por 1.020 millones de dólares (873 millones de euros).

El plan era que las obras, que empezaron en 2013, contribuyeran a a su conclusión en 2019 a la red eléctrica nacional con una producción anual de 1.860 GWh, según RATCH.

Las empresas que participan en el proyecto son Lao Holding State Enterprise (LHSE), con el 26 %; Korea Western Power (KOWEPO), con el 25 % ; SK Engineering and Construction (SK E&C), con el 24 %; y RATCH con el 25 % restante.

El régimen comunista que gobierna Laos defendía el proyecto porque contribuiría a desarrollar el país, a impulsar la economía y a reducir la pobreza.

Grupos ecologistas y organizaciones como la Comisión del Río Mekong, formada por Camboya, Laos, Tailandia y Vietnam, creen que la red de embalses causará un "daño permanente e irreversible" al medioambiente y a una fuente que proporciona sustento a unos cien millones de personas en la península indochina. 

El servicio meteorológico laosiano prevé en los próximos días nuevas lluvias entre fuertes y moderadas acompañadas de fuertes vientos en la región, lo que podría agravar la situación.