Ayuntamiento de València
Fachada del edificio del Ayuntamiento de València. 20MINUTOS.ES

El Ayuntamiento de València ha aflorado 10 millones de euros de fraude fiscal en los impuestos de Actividades Económicas (IAE) y Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO). Las inspecciones tributarias iniciadas en julio de 2016 en el caso del IAE, y a comienzos de 2018 en el ICIO, han dado como resultado un índice de fraude descubierto del 74% en el primer caso y del 75% en el segundo. Es decir, tres de cada cuatro grandes empresas (las que facturan al menos un millón de euros al año) no pagaban lo que debían.

Según los datos del Consistorio, de la cifra total, 4,8 millones corresponden al IAE y 5,2 millones al ICIO, entre recaudación y sanciones. Fuentes municipales aseguran, en referencia al IAE, que el Gobierno local anterior del PP "no inspeccionaba este tributo, pero sí el de los pequeños contribuyentes, como el IBI". Por lo que se refiere al Impuesto de Obras, el equipo de Rita Barberá "no lo había inspeccionado nunca", afirman, y en apenas un semestre el fraude fiscal detectado ha supuesto el ingreso extraordinario de 5,2 millones de euros en las arcas municipales.

¿Cuál es la dimensión de la recaudación obtenida tras las inspecciones tributarias? Por ponerla en perspectiva, el Ayuntamiento de València maneja este año un presupuesto de 811 millones, por lo que esos 10 millones de euros suponen el 1,23% del total. En cifras absolutas, la recaudación obtenida por las inspecciones tributarias del IAE y el ICIO supera la destinada a los presupuestos participativos por distritos (Decidim VLC), una iniciativa a la que el Consistorio dota este año con 8 millones de euros.

El alcalde de València, Joan Ribó, considera que, además de la recaudación, las inspecciones tributarias cumplen una función de justicia distributiva: "No podíamos permitir que los pequeños contribuyentes pagasen los impuestos, y sobre los más ricos se hiciera la vista gorda. Que los que menos tienen paguen menos y los que más tienen aporten lo que les corresponde", afirma. En esta línea, insiste en la ausencia de inspecciones a las grandes empresas hasta la actual legislatura. En su opinión, el "objetivo final" es "contribuir entre toda la ciudadanía a unos servicios públicos que sean cada vez mejores".

Ribó también replica al "discurso catastrofista de la derecha" sobre la carga impositiva en València, que es, sostiene, "de las más bajas de España", asegura citando datos del Ministerio de Hacienda. Según afirma el primer edil, la presión fiscal de la ciudad "está muy por detrás de Madrid y Barcelona, y también por detrás de Zaragoza y Málaga". Añade que no ha habido "ninguna gran subida de impuestos" y subraya que la "gran diferencia" respecto al pasado es que se ha "echado el freno al fraude".

De hecho, la potenciación de la Inspección Tributaria municipal fue una de las primeras decisiones del edil de Hacienda, el socialista Ramón Vilar, que ya aseguró el pasado año, en una entrevista con 20minutos, que se la encontró "desmantelada" y que el Gobierno municipal la ha tenido que rehacer "prácticamente desde cero" no solo con refuerzos de personal, sino también a través de una asistencia técnica externa que colabora con el Servicio de Inspección Tributaria.

Por otro lado, la Comisión de Hacienda aprobó el pasado lunes las ordenanzas fiscales para 2019, que prevén nuevamente la congelación de los impuestos y tasas municipales y que incluyen bonificaciones para diversos colectivos, como el de la diversidad funcional, con una bonificación del 90% en el ICIO para reformas en hogares, en el IBI para explotaciones agrícolas que se encuentren cultivadas y para recintos culturales como los teatros que fomenten el uso del valenciano.

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