Fue a las 4.30 de la mañana de este domingo cuando los bomberos recibieron la llamada alertando del sucesos. Una vez llegaron al lugar se encontraron con la caída de cascotes, por lo que decidieron apagar el incendio con autoescalera procurando no entrar en el interior del inmueble.

Sin embargo, comenzó a caer forjado en el interior del edificio y sin preverlo el edificio se desplomó hacia el exterior, rozando la autoescalera, por lo que los bomberos tuvieron que correr para evitar las piedras de toneladas de peso.

Afortunadamente no hubo daños personales y se mantiene en pie una de las paredes del edificio con peligro de derrumbe, por lo que la calle ha sido cortada permaneciendo un retén de Policía Local y de bomberos en el lugar.

Los 25 vecinos del edificio contiguo han sido desalojados. En estos momentos están con familiares y cuatro de ellos en un albergue.

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