Pablo Casado
Pablo Casado, durante su intervención en el XIX Congreso del PP, donde ha sido elegido nuevo presidente del partido. EFE

Además de en su presidente, Pablo Casado se ha convertido este sábado en el candidato del PP para las próximas elecciones generales y como tal ha propuesto "un contrato con los españoles" donde figuran cuestiones como la ilegalización de partidos que planteen cuestiones anticonstitucionales como la independencia, mantener la Lomce, bajar impuestos o ligar parte de las retribuciones de los funcionarios al desempeño de su trabajo.

Según ha dicho, Casado se prepara desde ya para que el PP gane las elecciones andaluzas, las municipales y las autonómicas y las generales y para ello ha planteado una línea de actuación que consta de diez puntos.

En primer lugar, propone el "fortalecimiento institucional, reforzar nuestra Constitución en lugar de plantear abrirla en canal" y reformar el Código Penal "para evitar cualquier desafío secesionista", ha dicho en alusión a la idea planteada con anterioridad de no permitir que concurran a las elecciones formaciones que promueven algo tan inconstitucional como buscar la independencia de un territorio.

De cara a las municipales y autonómicas del año que viene, propone un sistema de doble vuelta "para que los españoles decidan que tenéis que ser alcaldes y presidentes autonómicos los que ellos consideren", es decir, para evitar pactos que dejen fuera de los gobiernos a los que queden en primer lugar en los comicios.

En el plano económico, Casado apuesta por "bajar impuestos" y "suprimir impuestos no justos" como el de patrimonio, de sucesiones y la donaciones. También bajar el impuesto de sociedades y sobre la renta, el IRPF.

El nuevo presidente del PP ha indicado que "en plena era digital" hay que promover la "eficiencia" de la Administración y la "meritocracia" entre sus funcionarios. Aunque ha advertido que no perderán sus "derechos adquiridos", ha apostado por que "la retribución se aun aliciente en el desempeño que tenga cada servidor público".

Lomce, una buena ley

Su "compromiso con la educación" pasa por que "no se deshaga una buena ley de educación", ha dicho sobre la Lomce que el Gobierno de Pedro Sánchez propone modificar en aspectos que tiene que ver, por ejemplo, con la educación concertada para priorizar la pública. Casado, por el contrario, rechaza que el Gobierno "vaya en contra de la educación concertada o quiera dividir a nuestros hijos por la lengua que empleen en el colegio".

También ha apostado por la "sostenibilidad del estado del bienestar", con sanidad y pensiones que sean "excelentes pero también sostenibles" y ha asegurado su compromiso con "las política de familia, la natalidad, los incentivos a la conciliación y contra la despoblación".

La "seguridad" también será otro de sus compromisos, dentro de la UE y también en el "vínculo atlántico", con Estados Unidos, con América Latina y de "vecindad con el continente africano"

Retos del siglo XXI

Frente a los "retos que plantea el siglo XXI", el contrato de Casado contempla el cambio climático, energía y el "pacto por el agua", así como "enganchar a nuestros jóvenes no sólo con las nuevas tecnologías" sino con una "cuarta revolución industrial", de la inteligencia artificial al bockchain, que "va a ser tremendamente rupturista y tenemos que adaptarnos" como ya están haciendo Francia, Estados Unidos e Israel.