Los candidatos a liderar el PP
 Sáez de Santamaría y Casado flanquean a la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor. J.P. Gandul / EFE

Concluida la primera jornada del congreso extraordinario, dedicada a la despedida de Mariano Rajoy, los dos aspirantes a sucederle ultimaban este viernes la lista de las personas que les acompañarán en los órganos de dirección del PP a quien finalmente sea elegido por los compromisarios en la votación de este sábado, que se presenta con un resultado totalmente incierto.

Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado han llegado este viernes al congreso extraordinario asegurando, como en días anteriores, que la balanza de los 3.082 compromisarios del PP se inclinará hacia su lado.

Así lo aseveran los equipos de ambos, no sólo por las señales que han percibido a lo largo de la campaña que se cerró este jueves, sino también por los errores que unos y otros ven en la manera en que su rival hace los cálculos de cuántos compromisarios les apoyan.

Así, los de Casado advierten de que los de Santamaría obtienen el número de apoyos consultando con las direcciones provinciales del PP, mientras que los de Santamaría aseguran que a los de la otra candidatura "les engañan" los compromisarios que les dicen que votarán por Casado pero que, acto seguido, les llaman a ellos para dar su apoyo a la exvicepresidenta.

Compromisario a compromisario

Asimismo, los dos equipos coinciden en asegurar que ellos han llamado por teléfono, de manera personalizada, a los compromisarios, aunque ambos se cuidan mucho explicar que no les piden el voto directamente para no resultar agresivos y obtener el efecto contrario.

El resultado de todo esto son unos cálculos de apoyos incongruentes, dado que la suma de los votos que dice tener cada candidato supera con mucho el 100% de los 3.082 delegados. Por ejemplo, un día antes de que empezara el congreso, el equipo de Santamaría aseguraba tener el 63% de los apoyos "y subiendo" y el de Casado, del 71%.

Por otra parte, aunque los dos candidatos, aunque más Casado, se han afanado por recolectar y difundir el apoyo de dirigentes y referentes del PP, al final los dos han terminado asumiendo que esta vez no funcionará el factor territorial y que el único conteo que vale es el que se hace compromisario por compromisario.

Esta "guerra psicológica" de la que hablaba Sáenz de Santamaría hace unos días en una entrevista, que llegará a su fin este sábado, cuando voten los compromisarios y se sepa si el PP tiene un nuevo presidente o una nueva presidenta.

Secretario o secretaria general

A partir de ahora, los dos candidatos tendrán que demostrar que la intención de "integrar" que han asegurado a lo largo de toda la campaña es real, algo que empezará a verse en los equipos que presentarán como muy tarde en la mañana del sábado, antes de que den sus respectivos discursos de candidato.

Según las reglas del congreso, los compromisarios votarán dos listas. En la primera, aparece el nombre del candidato a la presidencia más 35 miembros de la que sería su ejecutiva en caso de ganar. Además, habrá otra lista, también vinculada a cada uno de los candidatos, en la que los delegados elegirán a 30 vocales de la Junta Directiva Nacional, el máximo órgano del PP entre congresos y que está formado por 452 miembros entre los que hay presidentes autonómicos, diputados alcaldes y otros dirigentes.

Por otra parte, en su discurso de este sábado pueden optar por dar a conocer el nombre de las personas que formarán su equipo más próximo, el comité de dirección, el órgano que se reúne todos los lunes y que, en el PP saliente, participaban el presidente, la secretaria general, los cinco vicesecretarios y los tres portavoces parlamentarios.

El contenido de las dos listas de nombres que votarán los compromisarios y la decisión de revelar ya este sábado los del equipo más próximo encierran la incógnita de qué puestos y dónde reserva cada candidato para integrar al equipo adversario en caso de ganar el congreso.

También, quién será el número dos del partido, el secretario o secretaria general, que obligatoriamente tiene que formar parte de la lista a la ejecutiva pero es opcional que los candidatos lo identifiquen como tal.

El equipo de Saénz de Santamaría ya ha desvelado un nombre, el de Marimar Blanco,  este viernes indicaba que la candidata contará con "concejales, alcaldes y presidentes de Diputación pensando ya en las próximas elecciones municipales y autonómicas".

La exvicepresidenta se ha mantenido en su postura de los últimos días, de desvelar el nombre de los que irán con ella, el "organigrama" del que hablaba el equipo de Casado cuando en días pasado aseguraban que no se desvelaría para permitir que Santamaría se integrara en él.

No obstante, fuentes de la candidatura de Casado señalaban este viernes que la decisión podría cambiar, que ha "habido debate" y que ahora podría que los compromisarios sepan cómo será el equipo más próximo a Casado antes de votar.