Sáchez y Torra, en la Moncloa
El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, y el president de la Generalitat, Quim Torra, se saludan antes de la reunión que ambos mantuvieron en el Palacio de la Moncloa. Ballesteros / EFE

La tradición dice que todo presidente tiene derecho a 100 días de gracia: algo más de tres meses para dar sus primeros pasos antes de que la opinión pública y los medios de comunicación pongan nota a la composición de su Gobierno, sus primeras decisiones y sus respuestas iniciales ante los retos más acuciantes.

Pero si algo no es Pedro Sánchez es un presidente tradicional: es el primero que no llega a la Moncloa gracias a las urnas sino mediante una moción de censura; el primero que tendrá un mandato de menos de dos años y el primero que gobierna con 84 diputados.

Así que, consumido ya la mitad de ese periodo –el socialista cumplió 50 días en el poder el pasado sábado–, parece lógico hacer un primer repaso a la forma en que Sánchez ha dado los primeros pasos de su presidencia, un inicio de mandato caracterizado por gestos y decisiones simbólicas, pero también marcado por su debilidad en las Cortes Generales. Estas son algunas claves:

ACIERTOS

La composición del gabinete. Sánchez llegó al poder de forma inesperada, así que muchos analistas pronosticaban que compondría un gabinete de circunstancias, con muchos nombres del partido y dificultad para cerrar fichajes.

Sin embargo hubo sorpresas, y consideradas mayoritariamente positivas: Josep Borrell en Exteriores, Nadia Calviño en Economía, Pedro Duque en Ciencia... fueron solo algunos de los perfiles inesperados y destacados que aceptaron entrar en el Consejo de Ministros.

El presiente, además, cerró el primer equipo con más mujeres que hombres de la democracia española, toda una declaración de intenciones.

Acoger el Aquarius. El Gobierno demostró sensibilidad con los migrantes y refugiados al recibir al Aquarius. Moncloa también quiso lanzar a Europa el mensaje de que hay que buscar soluciones a nivel comunitario a este desafío.

Sánchez ha manifestado su voluntad de intensificar su agenda europea y de intentar que España recupere presencia y peso en el exterior.

Sintonía con Torra. El presidente se reunió con Torra y ambos pactaron activar las comisiones bilaterales Gobierno-Generalitat como primer paso para la distensión.

Además, ambas partes aseguraron que el clima durante el encuentro fue de cierto entendimiento. Moncloa celebró esta cita como el inicio de la normalización institucional y aseguró que hay espacio para el diálogo, garantizando, en todo caso, que no habrá ningún resquicio para la autodeterminación de Cataluña.

ERRORES

Sin resultados concretos en Cataluña. No obstante, todavía no hay ningún resultado concreto derivado de ese supuesto deshielo: Quim Torra no renuncia a la vía unilateral, el secesionismo no ha dado pasos atrás y la Generalitat plantó al Gobierno y al resto de las comunidades autónomas en la primera reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera de la era Sánchez.

El caso Màxim Huerta. El primer titular de Cultura de Sánchez se convirtió en el ministro más breve de la democracia tras conocerse que esquivó el pago de más de 200.000 euros en impuestos a Hacienda. En su marcha, Huerta –uno de los fichajes más sorpresivos del Ejecutivo– defendió que no hizo nada ilegal y que se iba para no dañar el proyecto del Gobierno. Su caso generó dudas sobre si los antecedentes de los nuevos ministros se habían comprobado adecuadamente o si se habían relajado los controles por las prisas por poner en marcha el Ejecutivo.

La lista de la amnistía fiscal. Sánchez prometió con insistencia desde la oposición que publicaría el listado de beneficiarios de la amnistía legal aprobada en 2012 por el PP, pero, al llegar al Gobierno, ha dicho que es imposible por motivos legales. Esa decisión le ha valido las críticas de Unidos Podemos, un socio parlamentario vital, que ha insistido en que el presidente perderá su credibilidad si no cumple las promesas que hizo cuando no gobernaba.

La votación de RTVE. La primera serie de votaciones importantes se ha saldado con un fracaso del Gobierno, fruto de su debilidad parlamentaria.
Tras caducar el mandato de la dirección de RTVE, el Ejecutivo optó por elaborar un decreto para nombrar una dirección interina hasta que se escogiera una cúpula definitiva por concurso público. El PSOE dijo tener los apoyos necesarios, pero no fue así y, en una de las votaciones, se quedó a un diputado de la mayoría absoluta necesaria, lo que obligó al Gobierno a una salida de emergencia: proponer un administrador único.

  • LA CLAVE. Ni una rueda de prensa en 50 días. El presidente concedió una entrevista a TVE poco después de llegar a la Moncloa y ha respondido a preguntas de los periodistas en actos o en los pasillos del Congreso, pero aún no se ha sometido a ninguna rueda de prensa en más de siete semanas. En principio, Sánchez tiene previsto comparecer ante los periodistas y responder a sus preguntas el próximo lunes 30, con lo que parece que seguirá la tradición de Rajoy de dar explicaciones antes de que el curso político pare por el verano.