Rajoy deja claro que él no ejercerá ningún tipo de tutela
Rajoy deja claro que él no ejercerá ningún tipo de tutela. EP

El todavía presidente del PP, Mariano Rajoy, pronunciará este viernes su último discurso como líder del partido en la jornada inaugural del congreso extraordinario que elegirá a su sucesor o sucesora y en el que el presidente de la organización del evento, Luis de Grandes, espera que recuerde los valores que, gane quien gane, el PP tiene que defender pero sin inclinarse ni por Soraya Sáenz de Santamaría ni por Pablo Casado.

"El señor Rajoy es un señor, es un caballero y tiene derecho a decir lo que quiera", ha afirmado De Grandes shoras antes de que empiece formalmente el incierto congreso extraordinario en el que los compromisarios elegirán entre Sáenz de Santamaría y Casado.

El eurodiputado, presidente para la ocasión de la Comisión Organizadora del Congreso (COC), ha añadido que "seguro que va a ser un discurso objetivo recordándonos lo que van a ser nuestros valores, lo que tenemos que defender". "Hará un alegato a que sigamos todos la senda que lo que corresponde a este partido", ha apuntado.

De la misma manera, De Grandes se ha mostrado "seguro de que no habrá ningún viso de inclinación por ninguna de las dos candidaturas, estoy absolutamente convencido de ello". "

El día de Rajoy

El discurso de Rajoy es el plato fuerte de esta primera jornada del congreso extraordinario del PP, que precisamente se convocó cuando hace mes y medio anunció su retirada de la política tras perder la moción de censura contra Pedro Sánchez.

Desde ese día, el PP no ha hecho más que destacar la "elegancia" con la que el expresidente del Gobierno ha sabido retirarse y la COC ha querido que este viernes fuera la jornada para que sus compañeros de partido le ensalcen.

La secretaria general, María Dolores de Cospedal, intervendrá justo antes que Rajoy para presentar el tradicional informe de gestión de partido, pero en su caso sí que hay más expectativas por si en su discurso hay claves que se puedan interpretar como a favor de Casadao, el candidato al que ella ha apoyado después de que el voto de la militancia del 5 de julio la dejara fuera de la carrera a la sucesión.

Al menos es lo que temía hace unos días el equipo de la otra candidata, Sáenz de Santamaría, que esperaba que la intervención de Cospedal se ciña a la gestión del PP en el último año, desde el último congreso, ordinario, de febrero de 2017, y que no aprovechara para hacer campaña por Casado.

Congreso insólito

Rajoy traspasará la presidencia del PP a la persona que gane el voto de los 3.082 compromisarios llamados a votar en un congreso "insólito", según De Grandes, en la historia del partido, porque por primera vez se ha utilizado un sistema de votación a doble vuelta en el que primero los afiliados eligieron a dos entre seis aspirantes y en el que los compromisarios decidirán este sábado entre Casado y Santamaría.

La diferencia estriba, según insisten en los dos equipos, de la manera que cada uno cuenta a los compromisarios, tras hablar directamente con ellos o hablando con sus superiores en el partido, pero aquí también se cruzan las versiones de quién sigue un método y quién otro.

Cargos e integración

Esta noche se abrirá el plazo para que cada uno de ellos presente su candidatura, con su propio nombre para presidir el partido y 35 vocales que formarían su Comité Ejecutivo Nacional en caso de ganar y los 30 que se integrarían en la Junta Directiva Nacional.

La hora límite para hacerlo será a primera hora del sábado, antes de que Santamaría y Casado pronuncien sus respectivos discursos de candidatos ante los compromisarios y De Grandes ha señalado este viernes que en estas horas se verá si se presenta una candidatura conjunta, como quiere la exvicepresidenta del Gobierno, o dos distintas, la opción que prefiere el vicesecretario de Comunicación y que significará competir "hasta el final" en la votación definitiva de los compromisarios.

A medida que avanzan las horas parece claro que los candidatos irán por separado y habrá dos listas distintas. En este caso, el concepto que se impone es el de "integración" que ambos candidatos defienden, pero con métodos distintos para conseguirla.

La intención y capacidad de cada uno para dar entrada a la otra candidatura en los órganos del partido se verá precisamente en la presentación formal de las candidaturas y en sus discursos del sábado.

Se tratará de ver qué huecos deja cada uno en su diseño de los órganos de dirección del partido para el otro, particularmente en el organigrama del comité de dirección, el equipo más reducido que con el que trabajará el presidente o presidenta, aunque las candidaturas apuntan a que también habrá oportunidad de incluir a miembros del equipo que no gane en otros niveles, como las portavocías de Congreso y Senado.

Santamaría tiene previsto "dejar espacios en su equipo para la integración", aseguraban fuentes de su equipo, que añadían que contará con "concejales, alcaldes y presidentes de Diputación pensando ya en las próximas elecciones municipales y autonómicas".

Miembros de la candidatura de Casad ha ido apareciendo desde primera hora en el hotel donde se va a celebrar el congreso extraordinario y aseguran que ellos sí que apuestan por integrar y que por eso se dejarán para más adelante la presentación del organigrama del futuro PP, donde están los colaboradores más estrechos del presidente o presidenta, como el secretario general, vicesecretarios y portavoces parlamentarios.

Lo que ninguno de los tiene pensado hacer es ofrecer al otro adversario ser número dos, es decir, ocupar la secretaría general del PP, cuyo nombre deberán incluir obligatoriamente en las listas que presenten para la Ejecutiva Nacional, aunque podrán mantener el suspense por más tiempo, porque los candidatos no están obligados a identificar como tal a la persona que vaya a sustituir en el cargo a Cospedal.