Pleno municipal del Ayuntamiento de Barcelona.
Pleno municipal del Ayuntamiento de Barcelona. EUROPA PRESS

El pleno de Barcelona ha aprobado este viernes reprobar la "mala gestión económica" y la falta de transparencia del Gobierno de Ada Colau, después de desajustes presupuestarios por una caída de ingresos, y el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, ha negado recortes y ha explicado que, de mantenerse la situación actual, se podría ver afectado el 1% del Presupuesto de 2019, de un total de 2.600 millones.

Pisarello ha señalado que la disminución de ingresos podría afectar a este 1%, equivalente a unos 26 millones, "si se confirma la reducción y si el Estado y la Generalitat no cumplieran con las obligaciones con Barcelona", y ha tachado de irresponsable y hasta cierto punto indecente generar falsas alarmas por razones electoralistas, como ve en grupos de la oposición.

Ha defendido que el Gobierno de Colau terminará el mandato habiendo invertido 800 millones más que en el anterior, mientras que la Generalitat y el Gobierno central deben millones al Ayuntamiento -al menos 360 el Govern y 500 el Gobierno solo en transporte público, según él- y ha dicho que la situación puede generar "reprogramaciones".

El pleno, en sesión extraordinaria, ha aprobado tres proposiciones: una promovida por PDeCAT, ERC y PSC, con el apoyo de todos los grupos de la oposición y el voto contrario del Gobierno de BComú; otra de Cs, y otra del PSC, ambas aprobadas con el voto a favor de todos los grupos, menos la CUP, que se ha abstenido, y BComú, que las ha rechazado.

Comisión de seguimiento

La proposición promovida por PDeCAT, ERC y PSC lamenta la "falta de previsión y transparencia" del Gobierno municipal y una gestión que considera que puede provocar recortes, e incluye crear una comisión no permanente de seguimiento de las inversiones y de la ejecución del presupuesto, e instar al Gobierno municipal a asumir responsabilidades al más alto nivel político en el caso de que estos recortes se lleven a cabo.

La de Cs reprueba la acción del Gobierno municipal por falta de transparencia y pide crear esta comisión y una versión actualizada del plan de inversiones, mientras que la del PSC reprueba la gestión económica del ejecutivo de Colau y su actitud, y pide un informe en 15 días sobre el estado del presupuesto municipal.

Exigencias de la oposición

La concejal del PDeCAT Sònia Recasens ha asegurado que la mala gestión del Gobierno provocará recortes y sufrimiento a las familias: "¿Por qué no enseñan las instrucciones actualizadas?", ha requerido, y ha reclamado a Colau hablar claro y explicar qué ajustes se plantean y la previsión de cierre.

La líder municipal de Cs, Carina Mejías, ha asegurado que Colau pasará a la historia como "la alcaldesa de los recortes y la austeridad", y le ha recriminado que aprobara los Presupuestos a través de la treta antidemocrática de la cuestión de confianza, así como la falta de claridad a la hora de explicar las cuentas municipales.

"Gestionan de pena. Es lo que acabará imponiendo en el imaginario de los concejales y la ciudadanía", ha asegurado el líder de ERC en la ciudad, Alfred Bosch, que ha afeado al Gobierno municipal que no explique la situación real y si se reprogramarán los gastos, y ha dicho que el Ayuntamiento se ha convertido en una casa opaca, según él.

Jaume Collboni (PSC) ha pedido saber si el consistorio está o no en número rojos por primera vez en décadas: "Nosotros hubiéramos buscado una solución democrática", y ha afirmado que se debe conocer cuál es la caída en la recaudación, dónde se realizarán los recortes y el porqué de la falta de rigor en las previsiones y la opacidad.

El concejal del PP Javier Mulleras ha criticado que un ejecutivo que presumía de transparencia es campeón en opacidad, lo que lleva a la desconfianza y a la creación de la comisión, que representa una intervención de sus cuentas por parte de la oposición, porque no se fía: "Es el particular 155 de la oposición sobre sus finanzas".

Eulàlia Reguant ha lamentado que la falta de transparencia del Gobierno y los ataques de los grupos de la oposición, y ha criticado al PSC por acusar a Colau de falta de rigor en las previsiones: "Estaban con ellos en el Gobierno", ha recordado, y ha insistido en contar la verdad a los vecinos.

"Tengo la sensación de que han arriesgado presupuestariamente para no tener superávit en 2018", ha expresado el concejal no adscrito Gerard Ardanuy (Demòcrates), y el también concejal no adscrito Juanjo Puigcorbé ha pedido debatir para esclarecer las dificultades del Ayuntamiento para recaudar el dinero.

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