Nelson Mandela
Nelson Mandela, el primer presidente de la democracia multirracial de Sudáfrica y premio Nobel de la Paz, en Johannesburgo, Sudáfrica, el 23 de julio de 2004. KIM LUBROOK / EFE

Documentos de Inteligencia recientemente publicados en Estados Unidos revelan que el FBI investigó al líder de la lucha contra el Apartheid en Sudáfrica, Nelson Mandela, tras su liberación de prisión en 1990 al ser considerado una potencial "amenaza comunista".

El organismo Property of the People, que ha publicado los documentos coincidiendo con el centenario del nacimiento de Mandela el pasado miércoles, señaló que esta información muestra que el que luego se convirtiera en presidente de Sudáfrica siguió en la lista de vigilancia de terroristas hasta 2008.

Así, el organismo indicó que "pese a que se sabe públicamente desde hace mucho que la agencia de inteligencia estadounidense dio apoyo al Apartheid en Sudáfrica, y su probable participación en el arresto de Mandela en 1962 en particular, existe poca información específica sobre estos asuntos cruciales.

"Estos documentos no solo ilustran el espionaje motivado políticamente del FBI sobre Mandela, sino que revelan algo más oscuro. Estos documentos revelan que, como pasó en los cincuenta y los sesenta con Martin Luther King Jr. y el movimiento de derechos civiles, el FBI investigó de forma agresiva los movimientos contra el Apartheid en Estados Unidos y Sudáfrica como complots comunistas que ponían en peligro la seguridad estadounidense", manifestó en su página web.

"Obsesión"

"Aún peor, los documentos demuestran que el FBI siguió sus desacertadas investigaciones sobre la amenaza comunista sobre Mandela y el movimiento contra el Apartheid incluso después de la aplicación de sanciones comerciales contra la Sudáfrica del Apartheid, tras la mundialmente celebrada liberación de prisión de Mandela y tras la caída del Muro de Berlín", agregó.

Property of the People manifestó que, "en última instancia, los documentos revelan la infatigable fusión en el FBI de los esfuerzos por la justicia social con las amenazas de seguridad, y la obsesión caricaturesca del FBI con la subversión en Estados Unidos por parte del Partido Comunista incluso cuando la Guerra Fría se derrumbó en la obsolescencia".

La organización aplaudió la publicación de los documentos y argumentó que "el secretismo es un cáncer en el cuerpo de la democracia". "Los archivos de un Gobierno son propiedad de la población", idnicó.