Ola de calor
Una mujer se sitúa frente al ventilador para combatir las altas temperaturas. EFE / Giorgio Benvenuti

El aire acondicionado, tan socorrido en verano, supone hasta el 10% del consumo total del hogar durante los meses en los que el calor se intensifica, según los cálculos de la compañía eléctrica Iberdrola. Y aumenta la factura de la luz hasta un 30%, lo cual se traduce en 400 euros más anuales en un piso mediano, según las estimaciones de Gana Energía.

Para que el consumo de energía no suponga un importante descuadre dentro de la economía familiar pero tampoco suframos las altas temperaturas de esta estación, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda que un aparato de 2,5 kilowatios de potencia es suficiente para refrescar estancias de hasta 25 metros cuadrados. Si aumentamos la potencia a 3,5 kW, la habitación podrá ser de hasta 35m2. Además, recuerda la importancia de la limpieza de los filtros para llevar a cabo un correcto mantenimiento del aparato, aspecto que optimizará su eficiencia y evitará la aparición de posibles alergias.

Ejemplares en PDF de MiBolsillo"Instala el termostato o mantén el mando a distancia (si tiene termostato integrado) lejos de fuentes de calor y en un lugar donde no reciba la luz del sol de forma directa", recomiendan desde Iberdrola. Una temperatura de 26 grados centígrados es suficientes para conseguir una sensación de confort sin disparar el consumo. De hecho, "cada grado más de temperatura supone un incremento de consumo de un 7% aproximadamente", advierten desde Naturgy (antigua Gas Natural Fenosa).

Muchas veces el sentido común es el mejor aliado del ahorro. "Bajar las persianas y los toldos (si se tienen) en las horas de sol y ventilar la casa por la noche" son algunos de los consejos de la experta en eficiencia energética y gerente del Green Building Council de España, Dolores Huerta. En definitiva, se trata de aprovechar los momentos del día en los que la temperatura exterior es más baja, como la madrugada, para refrescar y renovar el aire de la casa sin necesidad de recurrir al aire acondicionado. "Instalando toldos, cerrando persianas, evitando la entrada de aire caliente en la vivienda y aislando adecuadamente muros y techos se pueden conseguir ahorros de hasta el 30% en el aire acondicionado", apuntan desde Iberdrola.

Duchas frías

El agua caliente supone el 26% del consumo energético del hogar, según las estimaciones de Naturgy. Es decir, calentar el agua supone, después de la calefacción, la mayor partida de la factura de la luz. Ahora que hace calor es momento de aprovechar las altas temperaturas para reducir nuestro consumo de agua caliente.

Otros consejos que aportan desde la antigua Gas Natural Fenosa es "instalar perlizadores en los grifos", pues estos inyectan aure en la salida del agua consiguiendo una sensación de caudal idéntica pero reduciendo el consumo de agua hasta un 60%, y por tanto, el de energía necesaria para calentarla.

Aislamiento térmico 

Teniendo en cuenta que más de la mitad de los edificios en España tienen más de 40 años, no se ajustan a los nuevos estándares de la edificación y propician auténticos derroches de energía. Por esta razón, "el aislamiento térmico se convierte en un aspecto fundamental. Con tan solo aislar las cubiertas y las fachadas se puede ahorrar hasta el 65% de la energía total que consumen y se pueden reducir sus emisiones en más de un 20%", aseguran desde la compañía de construcción sostenible Danosa.

La instalación de claraboyas en los edificios puede llegar a reducir en un 30% el consumo de luz artificial. La luz natural directa que proporcionan disminuye la necesidad de consumo energético en algunas horas del día, convirtiéndose en una ayuda a la eficiencia energética de los hogares. 

Otra opción es instalar en las ventanas celosías venecianas, muy prácticas para adaptar la cantidad de luz que se desea que entre en casa y de esta forma evitar una excesiva insolación y su consecuente aumento de la temperatura. Según calculan InnovaGestors, este sistema puede suponer un ahorro de hasta el 27% de luz.

Restringe habitaciones, cierra las puertas

Encienda el aire acondicionado en las habitaciones que vaya a utilizar y cierre las puertas de las que no use para mantener más frescas las zonas habitadas y no desperdiciar energía y por tanto aumentar el importe de la factura. Además, cerrar las ventanas "para evitar el acceso de aire caliente a la casa" es otra recomendación que añaden desde Endesa.

Desde Endesa aconsejan igualmente colocar el aparato de aire acondicionado en un lugar alejado del sol a la sombra y a ser posible en una zona de corrientes de aire, como cerca de una puerta. Si no hubiese corriente, colocar un ventilador que reconduzca el aire frío y ayude a distribuirlo por la casa aumentará la sensación de confort en toda la casa en los días de intenso calor.

Ventiladores ¿cómo elegirlos?

Los de pie suelen estar hechos de acero, "uno de los materiales que más se están utilizando últimamente en la decoración de interiores", resaltan en Endesa. Los de techo son más complicados de instalar y su lugar ideal son las habitaciones o el salón. Los de torre son estrechos, vertilaces y discretos. "Son magníficos para espacios ajustados", comentan en Endesa. Y los de sobremesa, "perfectos para la mesa del ordenador o un despacho de pocas proporciones".

El tamaño de las aspas es una factor a tener en cuenta. Según los expertos de Endesa, "su medida debe mantener una distancia mínima de 50 cm. hasta cualquier obstáculo lateral y al menos dos metros sobre el suelo".