Un sacerdote le ha negado este domingo la comunión a una mujer que asistía en Córdoba a la misa de incineración de su suegra, por estar casada por lo civil con el hijo de la fallecida, Francisco Osuna.

En declaraciones a Efe, Francisco Osuna ha explicado que los hechos sucedieron a las 12.00 horas en el tanatorio de Las Quemadas, de Córdoba, cuando el párroco que oficiaba la misa funeral de su madre, que además era hermano de la fallecida, le ha negado la comunión a su esposa.

Este gesto, al parecer, ha venido provocado porque el sacerdote conocía, por ser un miembro de la familia, que se habían unido en una boda civil y no con un matrimonio por la Iglesia.

"Indignación y vergüenza"

Francisco Osuna, que ha confesado que a partir de hoy es "un cristiano no católico", ha mostrado su malestar por esta actitud del sacerdote, que le ha producido "indignación y vergüenza".

En su opinión, negar la comunión hoy en día por haber contraído un matrimonio civil "es como si la hubieran quemado en la hoguera en la Edad Media".