Fachada del Tribunal Supremo
Imagen de la fachada del Tribunal Supremo (TS). Europa Press - Archivo

El Tribunal Supremo (TS) reconoció a una enfermera de urgencias de Castilla-La Mancha el derecho a cobrar la prestación por riesgo en el período de la lactancia natural, denegada previamente por la Seguridad Social, puesto que su trabajo no fue considerado una actividad de riesgo.

El informe de evaluación de riesgos de su trabajo aludía sólo a riesgos genéricos (no específicos) por el manejo de productos químicos (alcohol, lejía), los cortes y pinchazos con material utilizado en limpieza y desinfección, la exposición a agentes químicos y biológicos (fluidos corporales, vómitos, sangre) y la carga mental por trabajo nocturno y a turnos.

La enfermera tuvo un hijo en 2012 al que, por razones médicas, se le aconsejó la alimentación mediante lactancia exclusivamente natural. Tras su reincorporación a la baja por parto, solicitó dicha prestación de riesgo que le había sido ya concedida durante el embarazo con este hijo y con otro anterior.

La cuestión que se planteó la Sala es si la demandante tiene o no derecho a esa prestación tratándose de una enfermera de urgencias que trabaja 120 días al año, en turnos de 17 y 24 horas, realizando asistencia tanto en domicilio como en la vía pública.

Los riesgos específicos afectan a la lactancia

La Sala ajusta su doctrina a la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) del caso Otero Ramos, que impone al empresario el deber de determinar la evaluación del riesgo de las trabajadoras en periodo de lactancia, lo que requiere un examen específico que tenga en cuenta su situación individual para determinar si su salud o la de su hijo están expuestas a un riesgo.

"No se puede tratar del mismo modo a una trabajadora en periodo de lactancia que a cualquier trabajador", concluye la Sala que, además, añade que la falta de evaluación supone para el TJUE un trato menos favorable a una mujer, vinculado a la lactancia, y constituye una discriminación por razón de sexo.

En este caso se realizó una evaluación de riesgos, pero no menciona la afectación de las condiciones del puesto sobre la eventual situación de lactancia de la trabajadora, por lo que no se puede sostener que la demanda esté huérfana de la existencia de riesgos específicos.

Los magistrados señalan que, frente a la versión de la Seguridad Social, la constatación del listado de riesgos comunes de dicha actividad basta, en un caso como este, para sostener que no hay duda sobre efecto que algunos de ellos tiene sobre la lactancia.

Para el tribunal, ese riesgo no se analiza solo desde la óptica de la existencia o no de un peligro de transmisión de enfermedades de la madre al hijo, sino que también desde la imposibilidad real de que el menor realice sus tomas, de ahí que se tenga en cuenta la influencia de los tiempos de trabajo en la calidad y cantidad del amamantamiento

Consulta aquí más noticias de Toledo.