María Luisa Carcedo
María Luisa Carcedo, Alta Comisionada contra la pobreza infantil. JORGE PARÍS

Dejó su cargo de senadora cuando sonó el teléfono y al otro lado de la línea estaba Pedro Sánchez desde la Moncloa. La propuesta: asumir un cargo de nueva creación (Alta Comisionada contra la pobreza infantil) para dar voz a esa parte de la población que no la tiene: los más de dos millones de niños que viven en riesgo de exclusión social en España.

¿Ha importado poco a los políticos la pobreza infantil? Ha habido una gran dificultad para colocar en la agenda política el asunto. Llevamos muchos años peleando por la igualdad, por ejemplo,y ahora hay una conciencia colectiva. En pocos meses, algunos negacionistas se reconvirtieron.

Con el tema de la pobreza infantil, el problema añadido es que los niños no votan. No suele ser un tema que se trate en campaña. ¿La pobreza infantil no vende? ¿Nos hemos vuelto insensibles? Es un poco todo. La agenda muchas veces se decide por situaciones anecdóticas y esto es un asunto estructural, muy arraigado en la distribución y en la prioridad de las políticas, donde los niños, y sobre todo los hogares pobres, están ausentes. Primero, por las características de los propios hogares, que suelen ser de personas con más riesgo de exclusión social, y además, que tienen menos oportunidades de influir en la vida cotidiana.

¿De cuántos menores estaríamos hablando? En situación de carencia severa, calculamos que cerca de 400.000 menores de 16 años, mientras que 2,1 millones sufren riesgo de pobreza.

¿Cómo afecta esa situación a su salud? Afecta a todo. Por una parte, algunos no tienen suficiente alimento. Y por otro, su alimentación no es sana ni equilibrada. Es más caro comprar un pescado que un bollo industrial, y esto puede derivar en obesidad.

¿Qué circunstancias se deben dar para hablar de pobreza? Los ingresos. No hay niños ricos en hogares pobres ni al revés. La pobreza no se pega ni se contagia, pero sí se hereda.

¿Por debajo de qué ingresos hablamos? Por debajo de los 17.000 € al año en el caso de la pobreza moderada. Los de pobreza severa por debajo de 7.000€. Lo más grave es que el hogar en el que naces determina tu futuro porque las políticas públicas no son eficaces para garantizar oportunidades y romper las desventajas que tu origen determina.

¿De ahí que vayan a reorientar las becas? Sí. Una de las principales líneas de ataque a los cambios introducidos por el PP es el concepto a la excelencia. Las becas no son un premio académico. Las becas son ayudas a las familias que no pueden pagar los estudios a sus hijos.

¿Van a desaparecer? Es un asunto que compete al Ministerio de Educación, pero ese es el objetivo:que se destinen a lo que se tienen que destinar.

La primera medida que llevó a cabo fue la de extender las becas comedor en verano. ¿Se repetirá en 2019? El propósito que tenemos para el próximo año es que haya menos niños en esta situación y diseñar un programa que sea más universal, para que todas las familias que lo deseen tengan la beca comedor y puedan estar los dos meses de verano en vez de uno.

¿Qué pasa con los niños de 0 a 3 años? Las ONG abogan por garantizar su educación. Es una de nuestras líneas de prioridad. Una escolarización temprana marca mucho la diferencia de resultados escolares y de fracaso o abandono escolar. Y las familias con pobreza severa no pueden pagar una escuela infantil.

En alguna entrevista ha dicho que la educación concertada genera segregación social... Es una cuestión estadística. Hay sitios donde se exige un pago de determinada cuantía por actividades extraescolares, lo que excluye a determinadas familias. Nosotros apostamos por la pública preferentemente y por que la concertada no deba generar exclusiones.

¿Y cómo se va a conseguir eso? Con planificación educativa.

¿Cuál es el perfil de los menores en riesgo de exclusión? Son niños normales, pero si me pides una característica, las familias donde hay mayor riesgo de pobreza son las monoparentales. O monomarentales, porque si hablamos de una cuestión estadística... Y ahí une que las mujeres tenemos menor retribución.

¿Una igualdad real entre hombres y mujeres ayudaría a revertir la pobreza infantil? Claro, y una corresponsabilidad en todo. Que el padre sea corresponsable también en aportación económica y cuando no sea posible, que tenga ayudas y servicios y dotaciones que les permitan suplir esas carencias.

¿Tiene previsto subir la prestación pública por hijo a cargo para familias bajo el umbral de la pobreza? Nuestra propuesta del ingreso mínimo vital está alineada en esa situación y veremos a ver cómo lo vamos poniendo en marcha. Es un objetivo para nosotros.

¿Cuántos millones serían necesarios para erradicar esta problemática? ¡Huy, qué pregunta tan difícil! ¡Siete, cuatro! (Risas). No tengo cifra porque de lo que se trata es de que se redistribuya mejor la riqueza.

A falta de una cifra concreta, ¿cuánto tiene previsto destinar el PSOE en los presupuestos de 2019? Es un poco prematuro porque son varias medidas a distintos niveles.

Parece que España sale de la crisis, pero ahora hay más pobreza infantil que hace 10 años. El problema es que las reformas fiscales que se vinieron haciendo dejan a una parte de la sociedad sin ningún beneficio. Es decir, se favorecen determinadas desgravaciones a las que se ausenta a la parte más baja de la tabla. Por contra, se recauda menos y el Estado tiene menos capacidad de redistribución. Eso confluye en las familias con menos recursos.

¿Cómo piensa revertir esos números? Con las medidas que estamos poniendo en marcha, destinadas a combatir la pobreza, pero también con medidas en su conjunto. Alguna concreta que me pueda adelantar... Uno de nuestros objetivos es hacer efectivos los derechos de la infancia

¿En año y medio dará tiempo a hacer lo que se proponen? Vamos a hacer lo que podamos dentro de la situación parlamentaria que tenemos, de la que somos conscientes. Vamos a trabajar con Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. No estamos hablando de asistencia caritativa, sino de igualdad de oportunidades, de romper el círculo de las desventajas. Hablamos de aprovechar el talento que tiene nuestra infancia, que serán los responsables de nuestro país en el futuro.