Trabajador autónomo
Trabajador autónomo FINANCIAL RED

Las organizaciones de autónomos ATA y UPTA han consensuado una propuesta para que los trabajadores autónomos coticen en función de sus ingresos reales, a través de un sistema de cinco tramos de cotización "más justo", que beneficiaría especialmente a los trabajadores por cuenta propia con menores ingresos. En cualquier caso, la elección de la base de cotización seguiría siendo voluntaria.

Otra organización, UATAE, ha presentado un sistema de cotizaciones dividido también en tramos. En este modelo siete de cada diez autónomos pagarían menos o lo mismo que pagan actualmente, mientras que tres de cada diez aportarían más al sistema.

Según la propuesta de ATA y UPTA, los autónomos cuyos rendimientos netos no lleguen al salario mínimo interprofesional (SMI) cotizarían a la Seguridad Social 50 euros mensuales, aunque para ello tendrán que acreditar (con su declaración fiscal) que no sobrepasan el SMI. El segundo tramo comprende a los autónomos con ingresos superiores al SMI y hasta 30.000 euros anuales, que no tendrían que pagar más de cotización al finalizar el año fiscal, aunque eligieran la base mínima.

Caso distinto es el de los tres tramos siguientes. Los autónomos que ingresen anualmente entre 30.000 y 40.000 euros, aunque podrán elegir libremente la base, cotizarían sobre 14.000 euros anuales, el equivalente a la base del Grupo 1 del Régimen General. Por ejemplo, si un autónomo tuviera unos ingresos anuales de 35.000 euros y hubiera cotizado por la base mínima, tendría que regularizar -en un único pago- su cotización, pagando la diferencia entre la base mínima y la base de 14.000 euros, y todo siempre al finalizar el año fiscal.

En el caso de los autónomos con ingresos de entre 40.000 y 60.000 euros, ATA y UPTA plantean una base de cotización de 18.000 euros, y entre los que ingresan más de 60.000 euros, la propuesta de ambas organizaciones es una base de 24.000 euros anuales. En todos los casos, las regularizaciones por las diferencias de base de cotización se harían siempre a posteriori, una vez conocidos los rendimientos netos declarados.

Ahora bien, a efectos de prestaciones futuras, los autónomos cotizarían por la base completa establecida en cada tramo. De este modo, aunque un autónomo optara por cotizar por la base mínima todos los años y hacer posteriormente las correspondientes regularizaciones con la Seguridad Social una vez finalizado el año fiscal, sus prestaciones se calcularían sobre las bases fijadas para cada tramo (14.000, 18.000 y 24.000 euros en los tres últimos tramos).

Al mismo tiempo, ATA y UPTA apuestan por establecer un sistema de incentivos fiscales para aquellos autónomos que quieran elevar su base de cotización a la Seguridad Social por encima de la mínima, en las mismas condiciones que tienen las aportaciones a los planes de pensiones privados, todo ello en el marco de una potencial reforma del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Uatae también propone un sistema de tramos

La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae) también ha presentado su propuesta y también es un sistema de cotizaciones sociales con tramos. Aseguran que el 85% de los autónomos cotizan por la base mínima, lo que implica que hay prácticamente una base única para todos los autónomos, que genera grandes diferencias entre ellos. Mientras unos se "asfixian" otros están en situación de infracotización.

Este modelo de cotización que propone Uatae, diseñado por el exministro socialista Valeriano Gómez, se divide en tramos y en él siete de cada diez autónomos pagarían menos o lo mismo que pagan actualmente, mientras que tres de cada diez aportarían más al sistema. Según la propuesta, aquellos autónomos que se encuentran en el tramo de ingresos netos (descontando todos los gastos de actividad) de menos de 12.000 euros al año, pagarían un 50% menos a los Seguridad Social, mientras que los que ingresan entre 12.000 y 15.000 pagarían un 25% menos.

Por su parte, el 7% de los autónomos pagaría exactamente lo mismo que paga actualmente, mientras que en los tramos altos, el 15% que ya cotiza por bases superiores a la mínima pagaría lo mismo, mientras que un 30% aportará más al sostenimiento de la Seguridad Social, con el tope de la base máxima de cotización y de manera progresiva. En cada tramo se podrá escoger la base mínima y todos tendrán una base máxima de unos 3.751 euros.