El problema de los coches diésel: emisiones y amenazas a la industria
Los vehículos diésel aguardan un futuro incierto. Pixabay

"El diésel tiene los días contados". Con esta taxativa y firme sentencia, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha advertido que los vehículos de este modelo podrían estar próximos a su fin.  La contaminación y las continuas emisiones son dos de los motivos que auguran un futuro incierto para este carburante. Pero, ¿por qué ha llegado a esta situación?

En España existen alrededor de 18 millones de vehículos movidos por diésel. En su mayoría, turismos. Una significativa cifra que ha crecido especialmente en los últimos años motivada por dos razones principales: la diferencia de precio de los combustibles y la mayor longevidad de los motores diésel. Ahora muchos se preguntan qué va a ocurrir con este tipo de combustible, especialmente tras la amenaza del gobierno que, según palabras de la propia ministra, buscará fórmulas "fiscales y regulatorias" para controlar el uso de estos vehículos en las grandes ciudades. Una decisión que, sumado al incremento de casi un 15% del precio del gasóleo, ha creado gran incertidumbre en el sector.

A pesar de que todavía son muchos los fabricantes que insisten en las ventajas de este tipo de vehículos, tanto en términos de consumo como de emisiones, la amenaza de la desaparición del diésel es real, aunque muy poco probable. La contaminación y emisión de partículas al aire que respiramos son los dos principal argumentos de este asunto, cuyas consecuencias hacia la industria del automóvil podrían ser devastadoras.

Estas amenazas ya han recibido el rechazo de diferentes colectivos y entidades del automóvil, como por ejemplo el sindicato UGT, que ha tildado de "inaceptables" las palabras de la ministra en referencia al futuro más inmediato del vehículo diésel. El progresivo desarrollo de los vehículos eléctricos e híbridos podrían complicarían también esta situación, aunque todavía quedan unos años para que estos se asienten en España.