Desayuno saludable
Desayuno saludable. CNIC - Archivo

La alimentación de los valencianos es muy mejorable, tanto en la variedad de los alimentos, donde paradójicamente los más producidos en la Comunitat (frutas, verduras y pescado azul) son los menos consumidos, en detrimento de la pasta, el pan y los cereales, como por franjas de edad. Por ejemplo, el desayuno es la comida que peor hacen los niños, influidos por la "publicidad engañosa" y las prisas, y la cena es la más deficiente en el caso de los mayores de 60 años, cuya dieta se ve muy afectada por la soledad y el abandono.

Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio ¿Cómo comemos los valencianos?, la primera radiografía que desde el ámbito profesional de la nutrición se hace de los hábitos alimenticios, rutinas, tipos de alimentos y déficits de la dieta en función de la franja de edad en el ámbito autonómico. En el informe, presentado este lunes, han participado 450 de los 700 miembros del Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas de la Comunitat Valenciana.

La presidenta de la entidad, Paula Crespo, ha explicado que la puntuación global que dan los profesionales a la alimentación de los valencianos es de 6 sobre 10, pero con diferencias por provincias. Así, mientras Valencia saca la mejor nota, con un 6,8, en Castellón es un punto inferior (5,8) y Alicante es la provincia donde peor se come, con un 5 sobre 10.

En el caso de la alimentación infantil, el secretario del Colegio, Luis Cabañas, ha detallado que los niños que comen mal hoy "serán adultos con probabilidad de sufrir obesidad, sobrepeso y problemas de salud, porque comerán mal" y habrán consolidado hábitos no saludables. En este sentido, ha destacado la importancia del desayuno y ha achacado a la "publicidad engañosa" y a la falta de tiempo el déficit nutricional detectado en el desayuno. De las cuatro franjas de edad analizadas, la peor calificada es la de los más jóvenes (menores de 18 años): casi la mitad de los profesionales califica de "mala" la alimentación de niños y adolescentes, un 9,3% la ve "muy mala" y otro 43,3% la describe como "regular". En su dieta abundan alimentos ultraprocesados, dulces y bollería industrial.

Los mayores de 60 años son otro de los grupos de edad con datos más "alarmantes". Para uno de cada cinco encuestados, la alimentación de esta franja de edad es "mala", un 44,3% considera que es "regular" y solo un 30% la califica como "buena". En este capítulo, la cena, una de las comidas principales del día, se ve muy afectada por factores como la soledad y el abandono de los ancianos, pese a la "paradoja" de que tienen más tiempo para dedicar a la preparación de los platos, apunta Cabañas. "Es alarmante cómo las personas mayores se van apagando poco a poco por cuestiones nutricionales relacionadas con factores sociales", afirma.

Desde la perspectiva del Colegio Oficial de Diestistas y Nutricionistas, pese a los "conocidos beneficios de la dieta mediterránea, no hay una adecuada introducción de las frutas, verduras, hortalizas y legumbres en la dieta de los valencianos en ninguna de las franjas de edad analizadas". Según el estudio, se observa "una mayor carencia de verduras y hortalizas en los más jóvenes, y de pescado en los más mayores, lo que se traduce en una menor cantidad de fibra total en la dieta".

Tipos de alimentos

Otra de las paradojas de la alimentación de los valencianos consiste en que los alimentos menos consumidos son los que más producen la huerta y el mar: frutas, verduras, legumbres y pescado azul. En cambio, los más consumidos son los menos saludables: pasta, arroz, pan, carnes rojas y productos procesados.

Además, en cuanto a los hábitos, la mayoría de los valencianos pasa entre 10 y 20 minutos comiendo en cada toma, cuando lo recomendable es hacerlo durante más de 20 minutos: "La digestión empieza en la boca con el masticado, pero a veces se engulle y se come por rutina", añade el secretario del Colegio de Nutricionistas, que incide en la idea de que la gastronomía "es importante y se debe disfrutar".

Otro factor que se debe tener en cuenta es la comida fuera de casa. Tres de cada cuatro jóvenes de 18 a 30 años lo hacen a diario, pero, en lugar de apostar por alimentos que no consumen normalmente y paliar así el déficit alimenticio, lo más consumido suelen ser bocadillos, precocinados y comida rápida, lo que acaba derivando en problemas de salud en el futuro, como mayor riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión o cáncer de colon.

Pautas para comer

Los expertos en nutrición han apuntado algunas pautas sencillas para llevar una correcta alimentación: reducir el consumo de cereales refinados y buscar los integrales, así como disminuir la ingesta de carne y aumentar la de legumbres, al igual que la de frutas, pero a poder ser, de piezas enteras, y en el caso de los zumos, que sean naturales.

Los nutricionistas piden ser escuchados a la hora de diseñar leyes y estrategias a nivel autonómico para una correcta alimentación y ven "una buena base" iniciativas públicas como la declaración de València como Capital Mundial de la Alimentación Sostenible el pasado año. "Va calando el mensaje, pero no nos tenemos que quedar con ser capital mundial un año, hay que continuar con lo que se predica y no quedarse en la anécdota", añade la presidenta de la entidad, Paula Crespo.

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