Jaguar en la naturaleza.
Jaguar en la naturaleza. GTRES

La tortuga taricaya, el pepino de mar, el tiburón y la totoaba son algunas de las especies latinoamericanas que se han visto amenazadas por el incremento de su comercio ilegal en mercados de Asia, según denunciaron biólogos y expertos.

El coordinador de Tráfico de Vida Silvestre de Latinoamérica de la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS, por sus siglas en inglés), Adrián Reuter, expuso estos datos vía Skype en el cuarto Congreso Latinoamericano de Mastozoología que se realizó en Bolivia.

Tortuga taricaya

Según Reuter, en Perú ha habido un aumento del comercio ilegal hacia China de la tortuga taricaya, catalogada como "vulnerable" en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En 2015 se exportaron 356.394 ejemplares de esta especie a China, lo cual significa una amenaza a las poblaciones de esta tortuga.

Pepino de mar

En el archipiélago de Galápagos, a unos 1.000 kilómetros de las costas continentales ecuatorianas, esta especie es requerida en los mercados chinos, lo que "ha provocado el colapso de sus poblaciones", señaló Reuter.

Aletas de tiburón y buche de totoaba

Los mercados asiáticos los requieren debido a sus supuestas propiedades afrodisíacas y medicinales, que han puesto en riesgo a esta especie en México.

La totoaba está catalogada en peligro de extinción y está registrada en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). La pesca ilegal de esta especie también puso en alto riesgo de extinción a la vaquita marina, un mamífero que queda atrapado en las redes de los pescadores que buscan la totoaba.

El jaguar

El jaguar es uno de los animales altamente protegidos, pues está prohibido usar esta especie con fines comerciales según CITES y está catalogado en la lista roja de la UICN como un animal "casi amenazado" para su extinción.

Los cazadores furtivos de jaguares comercializan con sus colmillos, garras e incluso su pene en mercados asiáticos. Aunque se tiene poca información sobre los usos que les dan a estos elementos, se cree que están destinados a joyas y a la medicina tradicional.

La bióloga boliviana Mariana informó de que "Bolivia es el país de toda la región que en este momento tiene más evidencia de tráfico de partes de jaguar" y agregó que el principal mercado de las partes de este felino se encuentra en China.

Desde que esa problemática fue detectada en 2014 hasta el momento en el país se decomisaron 648 colmillos, agregó.

Por su parte, la bióloga boliviana Ángela Nuñez dijo a Efe que la caza ilegal de este felino también sucede en Panamá, Surinam y Belice, pero que no se conoce la escala del problema.