Balleneros islandeses matan a una supuesta ballena azul
Fotografía que muestra la matanza de la ballena cazada por los balleneros islandeses. SEA SEPHERD

Los activistas contra la caza de ballenas han denunciado que la compañía ballenera islandesa Kristján Loftsson -la única del país- ha matado a una ballena azul, una especie en peligro de extinción según la Lista Roja de la UICN y cuya caza es ilegal.

La empresa ballenera se ha defendido argumentando que no se trata de una ballena azul, sino de un híbrido entre ésta y la ballena de aleta, cuya pesca sí está permitida por la legislación islandesa, que no considera que esta especie esté amenazada y, por lo tanto, consiente su cacería.

Sin embargo, gracias a las fotografías que han difundido los activistas en las que se ve el sacrificio de la ballena, muchos expertos se han manifestado asegurando que se trata de un ejemplar macho de una ballena azul joven.

Además, según recoge la BBC, los especialistas creen que los híbridos no son muy comunes en las aguas de Islandia. "Desde 1983, solo han registrado cinco ejemplares", dijo Astrid Fuchs de la organización benéfica Whale and Dolphin Conservation.

El gobierno islandés ha asegurado que ha comenzado a estudiar el caso y que se harán las pruebas de ADN necesarias para aclarar si se trata de una ballena azul, como sostienen los expertos, o un híbrido, como defiende la compañía Kristján Loftsson. No obstante, los activistas también se han quejado porque estiman que hasta otoño o invierno no se conocerán los resultados de las pruebas de ADN.

¿Qué países siguen cazando ballenas?

Japón

Después de que entrase en vigor la prohibición de cazar ballenas en 1986, este país lanzó un programa de captura con una "finalidad científica", que justificaba la cacería. En 2014 la Corte Internacional de Justicia sentenció que la caza japonesa de ballenas no tenía fines científicos, sino comerciales. Pero después de un año de cese de su actividad, retomaron la actividad. De hecho en la última expedición realizada en 2017 mataron a 333 ballenas, de las cuales 122 estaban preñadas.

Noruega

Aprevechando un vacío legal en la Convención Internacional para la regulación de la Caza de Ballenas, reaunudó la caza de estos mamíferos en 1993. Sus balleneros están autorizados para matar ballenas con fines comerciales. Se dedican sobre todo a la cacería de ballenas de minke.

Islandia

Se retiró de la Comisión Ballenera Internacional en 1992 y en 2006 retomó su caza comercial de ballenas enfocada en la ballena de aleta, el rorcual común y las minke. Islandia vende casi toda su carne de ballena a Japón. Si finalmente se las pruebas de ADN confirman que la ballena cazada es un híbrido, podrán vendérsela a los japoneses. En el caso contrario, su venta estaría prohibida y la compañía podría recibir multas o incluso una retirada de su licencia para cazar ballenas.