Carles Magramer
Carles Magramer JORDI ROSELL

En una entrevista concedida a Europa Press, Magraner ha agradecido la mirada que el certamen dramático ha puesto este año sobre la música "de una manera directa", no solo a través de la programación del concierto de Capella de Ministrers sino también del cambio de las sintonías del certamen dramático de Vivaldi a las de un autor español, Rodrigo Martínez.

"Pero es que, además, es fundamental la música en un festival de teatro clásico porque no podemos separar las artes escénicas: no se puede concebir una obra de teatro del siglo XVII sin la participación de los músicos, que eran una de las partes dramatizadas. Por eso, en los próximos años, también debería verse un aumento de su presencia en este festival para lograr el arte total que existía en aquel momento en los escenarios", ha añadido el director de Capella de Ministrers, quienes ya actuaron hace 17 años también en el Corral de Comedias.

Y no debería ser complicado, en opinión de Magraner, ya que existe un "riquísimo patrimonio musical en España" en cuya recuperación trabajan distintos expertos entre los que se encuentran el propio musicólogo, de forma que el avance más importante en los últimos 30 años, desde que creó el grupo que dirige, ha sido que hay más profesionales sobre música antigua que se han sumado a la lucha por su difusión con los programadores, por generar un público o recuperar un patrimonio "y, en definitiva, tener una normalidad".

Unos esfuerzos que han tenido su recompensa en una mayor afluencia de público a este tipo de espectáculos y así se demuestra en los conciertos de Capella de Ministrers. "Ya buscan nuestros conciertos y tenemos llenos absolutos en la gran mayoría, tanto en el ámbito nacional como el internacional. Y todo ello solo responde a algo: profesionalidad, implicación con el patrimonio musical y respeto por lo que tienes entre manos", ha señalado.

"ARQUEOLOGÍA MUSICAL"

Además de interpretar la música, Magraner es uno de los principales "arqueólogos musicales" del país y, desde su experiencia, reconoce que queda "muchísimo" por hacer en la recuperación del patrimonio musical español, especialmente para conseguir su "normalización".

En cierta manera, ha criticado, se sigue "al pie de las modas y las influencias de intérpretes extranjeros". "El repertorio español es muy chovinista en este sentido y en necesario que lo programemos y lo exportemos al extranjero con garantía de generar interés", ha opinado.

El director de esta consolidada y reconocida compañía, que también reivindica la importancia de la educación en este tipo de música de los niños, como ellos hacen a través del curso de Morella en verano, en el que este año hay 50 menores, basa el éxito de Capella de Ministrers en que, incluso a pesar de la crisis, han sabido mantenerse "en una línea que ha sido muy complicada".

Y esa complicación nace, en su opinión, de que en España no existe la conciencia de que la cultura es necesaria, es decir, no se considera un bien de primera necesidad y ello provoca, además, que sea uno de los primeros ámbitos de los que recortan las administraciones, un estado de fragilidad continua que lleva a ver aparecer y desaparecer festivales de una manera casi incomprensible.

"Por eso hay que consolidarla y, sobre todo, generar la necesidad en el público de asistir a los espectáculos culturales, de que venir a Almagro sea cada año casi como una necesidad porque es algo que forma parte de nuestras vidas y también es necesario en el desarrollo del ser humano", ha afirmado.

Magraner, que lleva 56 discos grabados y miles de conciertos, además de numerosas obras rescatadas desde la Edad Media hasta el primer clasicismo, ha trasladado ya proyectos al director del Festival Internacional de Teatro Clásico, Ignacio García, de cara a próximas ediciones que espero que "fructifiquen", además de que en septiembre empezarán a grabar el disco dedicado a Lucrecia Borgia.

El director de Capella de Ministrers ha finalizado la entrevista con Europa Press animando al público a conocer la música antigua porque sólo hay que "sentirla, vivirla y dejar que nos invada". "La gente que viene suele repetir y eso significa que gusta. Pero lo más importante es que el público entre en un espectáculo sin miedo y, si le gusta, después que investigue", ha concluido.