Los toros de la ganadería Victoriano del Río (Guadalix de la Sierra, Madrid) protagonizaron el sexto encierro de los Sanfermines de 2018, con una carrera que duró 2.20 minutos.

Era la novena vez que los astados de esta ganadería corrían por Pamplona y tienen en su haber el escalofriante resultado de cuatro cornadas y casi 40 heridos por contusiones.

La manada salió muy compacta, pero a los pocos metros uno de los astados se quedaba rezagado. A pesar de que el suelo estaba mojado por una leve lluvia caída poco antes del encierro la velocidad moderada de los toros al coger las curvas más cerradas evitó resbalones.

Los astados comenzaron a correr el último tramo muy separados unos de otros, dejando algunos sustos en la carrera. De hecho, la Cruz Roja hacía un primer traslado en ambulancia por una contusión craneal en el tramo de Telefónica y un segundo por un trauma facial en el mismo tramo.