Richard Harris en una imagen de Facebook.
Richard Harris en una imagen de Facebook. Facebook Richard Harris

Richard Harris, médico anestesista australiano, estaba de vacaciones en Tailandia cuando se presentó voluntario para formar parte del rescate de los niños atrapados en una cueva. Sin embargo, no pudo celebrar el éxito del rescate por el fallecimiento de su padre.

El padre de Harris murió al poco de finalizar la operación de salvamento. Como indicó el servicio de ambulancias del sur de Australia, donde trabaja Harris, el dolor de la familia fue "magnificado" por las sensaciones durante la operación de rescate."Fue una semana tumultuosa con altas y bajas", dijo el doctor Andrew Pearce, quien pidió respeto a la privacidad de los familiares.

A pesar de este mal trago tras los duros días del rescate, quienes conocen a Harris afirman que es "un hombre tranquilo y amable que no lo pensó dos veces a la hora de ofrecer su apoyo a la misión".

Solicitado por su "alto nivel"

El médico es internacionalmente conocido por su experiencia en rescates en cuevas y "fue parte integral" en esta operación. Los australianos "fueron de gran ayuda, especialmente el doctor", dijo el líder del operativo de rescate, Narongsak Osotanakorn.

Durante el rescate Richard Harris fue el encargado de examinar a los niños y dar el visto bueno para se iniciase la operación. Su ayuda fue solicitada especialmente por el gobierno tailandés por su "alto nivel", según dijo el gobierno de Australia.

Sue Crowe, amiga de Harris, aseguró a la BBC que es un médico modesto y altruista, la "persona perfecta" para ayudar a los niños. "El es brillante con los niños, y se habrá asegurado de que estuvieran preparados de la mejor manera posible para bucear en una cueva", dijo.