Con vestido de un blanco impoluto y fiel a su estilo. Así asistió Kate Middleton al bautizo de su pequeño Luis, que se celebró este lunes a las 17.00 horas en la capilla de Saint James, el mismo lugar en el que bautizaron a Jorge, el primogénito.

Esta nueva ceremonia de la familia real británica ha estado marcada por el duelo de estilos ya habitual entre la duquesa de Cambridge y la de Sussex. La primera, lució un vestido con escote en V y mangas marcadas de Alexander McQueen, uno de sus estilistas de cabecera.

Middleton volvió a apostar así por la moda británica, mientras que Meghan Markle escogió de nuevo la aguja de un diseñador americano, una decisión que no gusta demasiado en Reino Unido. Su vestido, verde oliva, es creación de Ralph Lauren.

La reina Isabel II no ha asistido al bautizo ni tampoco su marido, el duque de Edimburgo, retirado de las actividades públicas desde hace unos meses. Entre los familiares presentes sí que estuvo la hermana de la duquesa de Cambridge, Pippa Middleton, embarazada de seis meses y con un vestido azul cielo de Alessandra Rich.