Su famoso silbato cuenta con partidarios y detractores desde hace años. Es imposible que Alejandro García Bueno, miembro de la Policía Local, pase desapercibido sea cual sea su destino diario

Alejandro, más conocido como el agente Pavarotti por su capacidad pulmonar con el silbato -los árbitros de Primera División utilizan el mismo modelo- ha obtenido su primer reconocimiento tras 24 años prestando servicio en la capital.

El Ayuntamiento en pleno aprueba hoy por unanimidad la concesión a Pavarotti del Diploma al Mérito de la Ciudad de Granada. Con ello, reconocen la labor que el conocido policía desempeñó el pasado otoño, cuando la lluvia anegó varios túneles de la ciudad colapsando el tráfico.

Alejandro, que desde 1996 lidia con la complicada circulación, se siente «sorprendido y satisfecho, aunque no soy de los que aspiran a conseguir galones», señala a 20 Minutos. «Alguien me vio ese día en plena faena y le pareció oportuno reconocer lo que hice, aunque yo creo que forma parte de mi trabajo», añade.

Incansable

Después de tantos años en la unidad de Tráfico, Pavarotti conoce cada movimiento de los conductores. Ya se le han olvidado los malos ratos vividos en su profesión, «como cuando me denunció un vecino por el ruido de mi silbato» -se lo regaló un amigo-.

Alejandro no piensa jubilarse: «Me dicen que me retire de la calle, pero a mí me encanta lo que hago».