La Comisión de Urbanismo, Infraestructuras y Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona aprobó hoy una declaración de grupo que presentó CiU, en la que el consistorio se compromete a elaborar un plan para soterrar las líneas aéreas de luz y teléfono que aún están en la capital catalana.

Concretamente, dicho plan tendrá que presentarse en un plazo de
dos meses, y afectará especialmente a la red que está en cascos históricos de barrios como Poble Sec (en el distrito de Sants-Montjuïc), Gràcia y Camp de l'Arpa (en Sant Martí).

El plan también afectará a los barrios situados en la sierra de Collserola (Les Planes y Vallvidrera), donde "más allá de la distorsión visual que provocan, rebajan de forma muy significativa la calidad del servicio que ofrecen, ya que en condiciones meteorológicas adversas acostumbran a caer o descolgarse, provocando interrupciones en el suministro", manifestó en una de sus intervenciones de esta tarde el edil de CiU Eduard Garcia.