Lula
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva saludando a sus seguidores antes de ingresar en prisión. SEBASTIAO MOREIRA / EFE

Pugna de jueces brasileños a vueltas con la posible excarcelación del expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Los magistrados João Gebran Neto y Rogerio Favreto, ambos de segunda instancia, mantienen una intensa batalla de decisiones judiciales en torno al exmandatario de izquierdas.

Todo empezó cuando el juez federal de guardia Rogerio Favreto concedió a Lula un habeas corpus solicitado por diputados de la formación que lidera, el Partido de los Trabajadores (PT). Lula se encuentra encerrado en la Superintendencia de la Policía Federal de Paraná desde el pasado 6 de abril.

Posteriormente, João Gebran Neto revocó la medida cautelar y decidió mantener al expresidente brasileño en prisión. Horas después, Favreto contraatacó y volvió a dictar una orden de excarcelación. En medio de esta intensa batalla de decisiones judiciales, Favreto pidió en su último auto que Lula fuera puesto en libertad en el plazo de una hora. 

Gebran Neto es uno de los tres jueces que integran la octava sala del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Porto Alegre, corte que condenó a Lula en segunda instancia a doce años y un mes por corrupción pasiva y lavado de dinero

Así fue la primera orden de excarcelación

"Cúmplase con régimen de URGENCIA en esta fecha mediante la presentación de la Orden de Excarcelación o de esta orden a cualquier autoridad policial presente en la sede de prisiones de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde se encuentra recluido el sujeto", había apuntado Favreto en su primer auto.

El tribunal federal concedía así el habeas corpus a Lula tras reconocer la sentencia condenatoria en segunda instancia, aunque condicionaba el cumplimiento de la pena a una fundamentación que justificara la necesidad de la entrada en prisión.

Además, justificaba que la orden de prisión le impidía ejercer sus derechos como precandidato a la Presidencia y generaría una falta de isonomía —igualdad ante la ley—.

"La ilegal e inconstitucional ejecución cautelar de la pena impuesta al exprsidente Lula no es compatible con sus derechos políticos", ha argumentado el juez, que defiendía su derecho a "participar en el debate electoral".

La prensa brasileña destaca que Favreto, el juez que ha ordenado la excarcelación, fue afiliado del Partido de los Trabajadores de Lula entre 1991 y 2010, cuando se dio de baja antes de convertirse en juez.

Lula había sido condenado por el juez federal Sergio Moro y por un tribunal regional —segunda instancia— a doce años de cárcel por los delitos de corrupción pasiva y blanqueo de capitales por aceptar un tríplex de lujo en Sao Paulo como pago de la constructora OAS por sus favores políticos.

Precisamente Moro —juez de primera instancia— había respondido al auto de excarcelación de Favreto alegando que el juez federal "con todo el respeto, es una autoridad absolutamente incompetente para corregir la decisión".

Favreto insistió en la vigencia de su orden de excarcelación de Lula, según medios brasileños, pero la Policía Federal de Paraná, encargada de ejecutar la medida, habría rechazado la orden porque habitualmente trabaja con el juez Moro.

Proceso judicial

El exdirigente sindical ha agotado prácticamente la segunda instancia y solo le queda acudir a los altos tribunales —el Supremo y el Constitucional— para revertir la condena. Una vez firme, la sentencia impedirá que pueda competir en las elecciones presidenciales del 7 y 28 de octubre.

Hasta entonces, Lula podrá intentar inscribirse y, en caso de que no se lo permitan, podrá acudir al Tribunal Electoral para que decida. Si consiguiera el estatus de candidato, el proceso judicial seguiría su curso. Y, si finalmente la Justicia da la razón a Moro, los votos que haya recibido serán anulados.