Entre el 12 y el 16 de noviembre de 2007, la Comisión Europea realizó en el aeropuerto de Barajas una auditoría para analizar si se cumplían todos los requisitos de seguridad que exige la Unión Europea.

En esa ocasión, asistieron como observadores miembros de la Agencia de Seguridad del Transporte de Estados Unidos, dentro de los acuerdos de cooperación suscritos entre la UE y el país norteamericano, para armonizar los requisitos de seguridad. España aceptó voluntariamente la realización de esta auditoría conjunta.

Calidad de las inspecciones manuales

Entre la serie de insuficiencias en la seguridad del aeródromo encontradas destacó el "incumplimiento de la metodología de las inspecciones manuales", punto 4.2.4 del documento interno del Comité Local de Seguridad del Aeropuerto de Barajas), según informa este jueves El Mundo.

En éste se reconoce que "no se realiza la inspección manual aleatoria, ya que el personal abusa del uso del detector de metales manual. La inspección manual se realiza con los abrigos y chaquetas puestos. No se inspecciona en zonas como la cintura o los tobillos. No se exige al personal que saque los portátiles y otros dispositivos electrónicos fuera de su bolsa".

 

Los miembros de seguridad no realizaban la inspección manual aleatoria convenientemente

Sin embargo, Fomento subraya en un comunicado que "todas las discrepancias detectadas durante la auditoría se corrigieron de manera inmediata y a satisfacción de la Comisión, que realizó una segunda visita de seguimiento a mediados de diciembre confirmando que el aeropuerto de Barajas cumple con todos los requisitos de seguridad exigidos por la normativa comunitaria".

 

"En el caso de que la Comisión Europea hubiera detectado problemas que pusieran en peligro la seguridad, habría actuado de manera inmediata, como obliga el procedimiento establecido por la Unión Europea, cosa que no ha sucedido", concluye la nota.

Esta noticia se ha sumado al polémico reportaje que publicó hace unos días Telemadrid en el que se denunciaba que la terminal 4 del aeropuerto de Barajas era un "coladero" de irregulares.