Los cocineros Andoni Luis Aduriz y Ángel León han presentado en el festival gastronómico Madrid Fusión un carbón a base de huesos de aceituna. Esta última filigrana de los fogones tiene la ventaja de que elimina los compuestos que causan el aspecto, el olor y el sabor desagradables en los alimentos. Además, mejoran las características sensoriales de los productos.

Para desarrollar el carbón con huesos de aceituna, Aduriz y León han recurrido al Centro tecnológico experto en Investigación Alimentaria, AZTI-Tecnalia. Éste se ha encargado de que este producto es apto para su uso alimentario.

El combustible aceitunero se puede usar en todos aquellos platos cocinados con brasas. Además, los huesos de aceitunas mantienen más tiempo el calor que el carbón convencional.

La pastilla de huesos de aceituna se calienta previamente, logrando que los huesos se pongan a una alta temperatura y adquieran un color parecido al carbón cuando está incandescente, con la ventaja de no formar ceniza. En ese momento se colocan en la parrilla y ya se pueden ir asando sobre ellos los productos.