HOSPITAL DE GUADALAJARA
HOSPITAL DE GUADALAJARA EUROPA PRESS - Archivo

La técnica, mínimamente invasiva, se aplica a mujeres que van a ser intervenidas por cáncer de mama, cuyas células pueden drenar a los ganglios de la axila, siendo necesario descartar la afectación axilar, ha informado el Sescam en nota de prensa.

Hasta la introducción del estudio de ganglio centinela sólo se disponía de la exploración clínica y se realizaba la extirpación completa de los ganglios linfáticos de la axila. Sin embargo, la cirugía de cáncer de mama tiende a ser cada día más conservadora y selectiva para minimizar secuelas.

La técnica se realiza de forma simultánea a la cirugía de la mama y consiste en acceder al ganglio que previamente ha sido marcado con un isótopo. Mediante una sonda, se identifica y extirpa sólo ese ganglio, y si al analizarlo el resultado es negativo, se evita la extirpación completa.

De este modo, ha señalado la jefa del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Guadalajara, María Jesús Cancelo, el tiempo quirúrgico es menor y además se reduce la morbilidad asociada a esta intervención, "fundamentalmente el edema y la hinchazón del brazo", y aporta una notable mejoría a la calidad de vida de la mujer tras un cáncer de mama.

La linfadenectomía "implica no poder coger peso con el brazo afectado, tenerlo vigilado, evitar picaduras de insectos y punciones venosas, y supone limitaciones en determinados trabajos o algo tan común como llevar bolso o joyas, que afectan mucho en la vida diaria", ha indicado.

La experiencia en Guadalajara en los doce años que lleva aplicándose esta técnica fue presentada en el IX Congreso de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Castilla-La Mancha celebrado en Talavera de la Reina. Durante el mismo, la mesa dedicada a Oncología ponía en común la experiencia en torno al estudio de ganglio centinela por parte de todos los hospitales de la región.