Tormenta en Júpiter
Tormenta en Júpiter (AGENCIAS). AGENCIAS

Dos "gigantescas tormentas" ocurridas en el hemisferio norte de Júpiter en marzo del pasado año generaron una estela turbulenta de nubes rojizas que inundó todo el planeta, según ha podido observar un equipo de científicos liderado por Agustín Sánchez-Lavega, de la Universidad del País Vasco.

Observaciones de Agustín Sánchez-Lavega, de la UPV

El trabajo, al que la revista Nature dedica toda su portada, aporta nuevas pistas sobre los "misterios que se encierran bajo las nubes de Júpiter", ya que estas tormentas se produjeron en la zona donde tiene lugar la corriente de chorro más intensa del planeta, conocida como 'jet', un fenómeno de naturaleza desconocida por los científicos.

Las imágenes obtenidas a través del Telescopio Espacial Hubble, el telescopio de la NASA en Hawai y los telescopios de luz infrarroja de Canarias muestran "con mucha nitidez" el momento en que se inician ambas tormentas y la forma en que crecen y pasan a ocupar en menos de 24 horas un área de más de 2.000 kilómetros.

Un sol dentro de Júpiter

Estas tormentas, que se mueven a la máxima velocidad del 'jet' (600 kilómetros por hora), dejaron a su paso una estela de remolinos de nubes de un tono rojizo, que se debe a un compuesto que los científicos no han identificado.

El origen podría estar en una fuente de calor interna del planeta

Según Sánchez-Lavega, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Bilbao, de la UPV, la fuerza que demuestra la corriente en chorro sugiere que este fenómeno podría tener su origen en una fuente de calor interna del planeta y no en la radiación solar, tal y como han puesto de manifiesto algunos científicos.

El investigador ha señalado que la resistencia del 'jet' podría ser una prueba de que éste extrae su fuerza del interior de Júpiter, puesto que la radiación solar es muy tenue por debajo de las nubes, donde tiene lugar el fenómeno.