La organización Human Rights Watch (HRW) pidió hoy a Scotland Yard que se retire de la "deficiente" investigación pakistaní del asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto, e instó a que el caso se traspase a expertos internacionales.

HRW considera en un comunicado que el Gobierno paquistaní carece de credibilidad para realizar una investigación independiente del asesinato de Bhutto, por su "documentado" desinterés en el pasado en ser imparcial en casos de abusos de derechos humanos.

El limitado mandato con el que Scotland Yard participa en el caso tampoco asegura, para la organización de derechos humanos, la imparcialidad de la investigación.

HRW señala que los términos del acuerdo entre Reino Unido y Pakistán precisan que el personal de Scotland Yard, desplazado el 4 de enero a Islamabad, solamente "asistirá" a las autoridades locales en control del caso a determinar "la causa de la muerte".

"Scotland Yard nunca debería haber aceptado investigar solamente la causa de la muerte, en lugar de averiguar quién es el responsable", dijo el director para Asia de HRW, Brad Adams, mediante un comunicado de prensa.

Consideró que la fuerza policial británica no debería "manchar su reputación prestándole su nombre a este dudosa indagación", que carece de "independencia, transparencia y credibilidad".

Por ello, la organización insta a que la comunidad internacional presione a Pakistán para que traspase el caso a una comisión internacional supervisada por Naciones Unidas, lo que también ha sido solicitado por la familia Bhutto.

La organización de derechos humanos señala que cualquiera que sea el resultado de las indagaciones pakistaníes no será aceptado por la opinión pública del país, en la que muchas voces acusan a los militares de estar implicados en el asesinato.

El partido de la ex primera ministra sospecha que los servicios secretos del país están implicados en el atentado, y la misma Bhutto aseguró en los días anteriores al atentado que había un complot en el interior del Gobierno para matarla.

En cambio, el presidente Pervez Musharraf sostiene que los responsables del atentado sucedido el pasado 27 de diciembre están vinculados a Al Qaida.

El Gobierno paquistaní dio el martes "libertad" al equipo de investigadores de Scotland Yard para interrogar a los dos detenidos en relación al caso, tras recordar que los británicos están "ayudando" en su esclarecimiento.

En su comunicado, HRW señala que la conducta de las autoridades poco después del suceso avalan las suspicacias de los pakistaníes.

Recuerda que se ordenó regar el lugar del crimen poco después del atentado y que el Gobierno negó que la causa de la muerte hubiese sido un disparo hasta que aparecieron imágenes de televisión que lo desmentía. E