La hipoteca, a un solo clic. Los horarios de los bancos tradicionales ayudan una barbaridad, porque todo el mundo puede ir a las doce de la mañana cualquier día de diario a hacer cola al banco de su barrio, naturalmente. Dargo.

Sí, es poner la televisión de diez a doce de la mañana y de cada treinta anuncios, diez son de créditos y otros diez son de hipotecas. Está de moda. Moqui.

Hay que tomar medidas de seguridad para evitar que nos averigüen la clave, hay que verificar que la dirección del banco sea la correcta y, si es posible, digitalizar la firma. Otra medida es nunca guardar la clave en el ordenador para ahorrar tiempo. Este sistema es muy bueno, yo hago varias transacciones por Internet y nunca he tenido problemas. Julio.

El sector inmobiliario espera una caída del precio de la vivienda en 2008. Estaba cantado, menos para los que esperaban que fuera el mayor negocio eternamente. Quien compró para especular se lo tiene bien merecido. Yo, mientras tanto, sigo de alquiler esperando a que llegue una mejor oportunidad. Laburbuja.

El chollo lo tendrán los ricos, que son los únicos a los que no les falta, y les prestan, porque a los demás nos van a jorobar. El que compró, porque su inversión vale menos; y el que no compró, porque no le darán crédito. Hoplita.

Para saber el precio real de una vivienda sólo hay que comparar lo que costaba un piso antes del boom y añadirle incrementos del 3-4% anual (como los zapatos, los coches o los alimentos). De este modo comprobaremos que su precio está sobrevalorado en un 40-50%.

Aragón es la comunidad en la que más subió el precio del alquiler en 2007. Y más que van a subir por culpa de esas ayudas para que los jóvenes puedan independizarse mientras los treintañeros siguen en casa de sus padres y pagan esas ayudas. Lola.