Sánchez, con Merkel y Tsipras en el Consejo Europeo.
Sánchez, con Merkel y Tsipras en el Consejo Europeo. EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aceptará la devolución desde Alemania de migrantes que lleguen a este país desde España y entren desde el lander de Babaria, al sur del país, según el acuerdo que ha alcanzado con la canciller Angela Merkel durante el Consejo Europeo que ha terminado este viernes y a cambio de lo cual Berlín se compromete a correr con los gastos de estos traslados y también a "prestar apoyo financiero y material con la frontera exterior de la UE".

En la rueda de prensa al término de su primera Cumbre de la UE, Sánchez ha reconocido que de momento se desconoce el número de migrantes que contempla este acuerdo que, ha dicho, se circunscribe a las personas que entren por Alemania a través de "una frontera específica", el estado federado de Baviera y Austria.

"Se van a poner a negociar los distintos equipos ministeriales, vamos a ver cuál es el número de migrantes que finalmente acogemos", ha dicho el presidente, para quien lo importante, ha dicho, no es el número si no que España demuestra así que no sólo pide solidaridad para que otros Estados miembros compartan la gestión de los flujos migratorios que llegan "a nuestra frontera", sino que es capaz de ayudar en "los movimientos secundarios", una cuestión que apremia especiamente a Merkel.

La canciller alemana llegaba este jueves a un Consejo Europeo centrado en migraciones con la presión que padece internamente por parte sus socios de gobierno, la Unión Social Cristiana (USC) para que alcanzase un acuerdo en la UE para frenar la llegada de migrantes al estado de Baviera que esta formación gobierna.

Con una escasa frontera exterior en el mar del Norte, Alemania es uno de los países que experimenta los llamados "movimientos secundarios" de migrantes, que llegan a su territorio después de llega a la UE a través de otros países.

La prensa alemana ha llegado a publicar que la USC habría dado a Merkel dos semanas para encontrar una solución antes de empezar a rechazar a refugiados en la frontera, algo que este viernes facilitó el acuerdo alcanzado con el Gobierno español.

"Merkel está agradecida", ha asegurado Sánchez, que ha insistido en la importancia de "encontrar un punto de unión entre el Gobierno de España y de Alemania", mediante un acuerdo que se empezó a forjar en la reunión de principios de semana en Berlín y se ha cerrado en el Consejo Europeo. Berlín ha acordado lo mismo también con Grecia.

La discusión de cómo gestionar a nivel europeo los flujos migratorios que, tras un 2015 y 2016 en los que anegaron la ruta del Este, ahora afectan al Mediterráneo occidental y a Italia y España fundamentalmente ha centrado el primer Consejo Europeo al que acude Sánchez como presidente.

No el mejor de los acuerdos

Después de 13 horas de reunión, Sánchez ha destacado que los 28 lograron al menos han logrado " alcanzar un acuerdo", aunque, ha dicho, "no es el mejor de los acuerdos, no es el que hubiera querido el Gobierno de España" pero "la composición del Consejo es la que es".

Entre los miembros del Consejo de la UE figuran Hungría, cuyo xenófobo primer ministro Viktor Orban, llegaba este jueves a la reunión exigiendo "parar la invasión" de migrantes. También el nuevo Gobierno de Italia, dominado por la Liga Norte, cuyo primer ministro, Guiseppe Conte, amenazó con vetar las conclusiones sobre cualquiera de los temas de la agenda del Consejo Europeo si no se encontraba una solución sobre los flujos migratorios que, más allá de la solidaridad, fijara "hechos concretos".

Centros de migrantes en la UE

Al final, no lo han sido tanto porque la UE ha acordado crear "centros controlados" pero "voluntarios" dentro de su territorio para la recepción y clasificación de migrantes y ha dado instrucciones al Consejo y a la Comisión para que sigan trabajando en otra idea aún más dura, la que promocionaba el presidente del Consejo de la UE, Donald Tusk, para crear "plataformas regionales de recibimiento" en países del norte de África para impedir que los migrantes llegue ni siquiera a territorio europeo.

Según las conclusiones de la Cumbre, la UE se ha puesto de acuerdo en que los países que lo deseen pongan en marcha en su territorio "de manera voluntaria" unos "centros controlados" a los que serán transferidos los migrantes para "en un esfuerzo compartido" se haga la distinción entre casos de inmigración irregular y los que tienen derecho a solicitar asilo.

En este segundo, "se aplicará el principio de solidaridad", dicen las conclusiones del Consejo Europeo, que hace hincapié en que "todas las medidas que se tomen en el contexto de estos centros controlados, incluida la reubicación y el reasentamiento, serán voluntarias, sin prejuicio de la reforma de Dublín", en alusión a un reglamento que se rige por el principio de que el país responsable es al que llega el migrante y que España, entre otros países, querría modificar.

De esta manera, el Consejo Europeo incluyó una propuesta Franco-Italiana que también apoyaba España, aunque Sánchez ha aclarado este viernes que no tiene intención de crear ningún centro controlado en territorio español.

"No hay que descubrir América", ha dicho Sánchez, que ha recordado que "en España, desde hace mucho tiempo tenemos un sistema perfectamente reglado, eficaz" en el que intervienen ongs, centros de atención y de internamiento y devolución.

"Todo lo que tiene que que ver con una política integral de inmigración, el Gobierno español lo tiene", ha dicho Sánchez, para quien "la reflexión que hacemos es que tenemos que dar una vuelta, modernizar y mejorar la atención en los CIES".

Sánchez ha dicho que en España "no necesitamos" este tipo de centros. Lo que sí se necesita es "que haya más recursos económicos y mayor compromiso de la UE para ayudar al Gobierno español a realizar de una manera más eficaz una realidad que nos toca por ser país fronterizo".

500 millones y otros recursos

Por eso, ha celebrado, que las conclusiones del Consejo Europeo tengan en cuenta la situación de España y "se hace un inciso en un socio y aliado fundamental que es Marruecos", así como se destinan 500 millones al fondo fiduciario para África y se comprometen más recursos que saldrán del presupuesto de la UE para 2021-2018 que se empezará a negociar este año.

Centros de migrantes en África

Además de los centro en territorio europeo, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE han discutido la "dura" propuesta, en palabras de su promotor, el presiente del Consejo de la UE, Donald Tusk, de crear "plataformas de recibimiento" de migrantes que sean "salvados" en operaciones de rescate en el mar en los países africanos para impedir si quiera que lleguen a Europa.

Sobre esta alternativa, el Consejo Europeo ha acordado que el Consejo y la Comisión Europea "exploren" esta posibilidad "en cooperación con terceros países relevantes y con ACNUR y la Organización Internacional de Migraciones (OIM)".

Como ya dijo esta semana en el Congreso, Sánchez ha dejado claro que "es fundamental para España que se haga en cooperación con ACNUR Y la OIM y la participación de países terceros en África".

Como resumen de su primera Cumbre de la UE, Sánchez se ha mostrado moderadamente satisfecho con un acuerdo que reúne tres aspectos que eran importantes para España. "Conjuga la responsabilidad y eficacia para salvar vidas", "el respeto a la legislación internacional y los derechos de las personas" y la "irrenunciable gestión de los flujos migratorios".

Así, según el presidente del Gobierno, la UE "no abandona el objetivo que creo que es común de alumbrar de una vez por todas un sistema europeo común de asilo".