Dibujo plagiado por Elon Musk
Imagen del unicornio publicada por Elon Musk en Twitter que es un plagio del diseño del alfarero Tom Edwards. @ElonMusk / TWITTER

Elon Musk, fundador de empresas como la automovilística Tesla o la aeroespacial SpaceX, se ha visto inmerso esta semana en la polémica a raíz de unas acusaciones de plagio por parte de Tom Edwards, un alfarero estadounidense que reclama la autoría de un dibujo de un unicornio que se tira pedos.

El diseño, que consiste en un dibujo infantil de un unicornio tirándose un pedo sobre un coche eléctrico, fue plasmado originalmente en una taza de cerámica acompañado de la frase "los coches eléctricos son buenos para medio ambiente porque la electricidad nace de la magia". "¡Es la taza favorita de Elon Musk!", cuenta el propio artista en su web, que explica cómo el fundador de Tesla dio a conocer esta taza en un tuit en febrero de 2017 —ya eliminado— y desde entonces sus pedidos no dejaron de crecer.

Sin embargo, un par de meses más tarde, recuerda Tom Edwards, Musk "tomó prestado" el diseño del alfarero como boceto para mostrar una nueva actualización en el software de los automóviles Tesla: una nueva función que permite a los conductores dibujar en una pantalla táctil, según recoge el diario británico The Guardian.

En un primer momento, Edwards se tomó a bien la copia de su dibujo, hasta que supo que la imagen también aparecía como icono del sistema operativo de Tesla y que la compañía lo había incluido hasta en un mensaje de Navidad.

"Forma parte de su marca. Me encanta el hecho de que está en los coches, pero solo quiero que hagan lo correcto y me paguen debidamente por ello", aseguraba esta semana el alfarero de 61 años en una entrevista.

Según The Guardian, la utilización del trabajo de Edwards sin compensación económica saca a la luz un hecho que muchos artistas denuncian que está ocurriendo cada vez más a menudo: el robo corporativo y la violación de derechos de autor. Esto obliga a muchos a meterse en costosas batallas legales para poder obtener el reconocimiento y que les paguen por sus trabajos, explica el rotativo británico.

Tras haber consultado su caso particular con abogados, este alfarero estadounidense confirmó lo que sospechaba: se trataba de un caso muy claro de violación de derechos de autor, ya que Musk había publicado inicialmente una imagen de la famosa taza, por lo que daba a entender que era el trabajo de otra persona. "Hicieron una copia descarada y la usaron como campaña promocional", asegura el artista, que le envió una carta a través de su abogado a Tesla, de la que todavía están esperando una respuesta.

Musk, por su parte, alegó en Twitter el pasado miércoles que se había "ofrecido a pagarle al tipo que lo dibujó dos veces", si bien un día más tarde borró sus mensajes.