Radiante, sonriente, hablador. Tan cariñoso que le dio un beso a la redactora que le preguntaba antes de marcharse. Así se muestra Alejandro Sanz, actualmente. Parece que Raquel Pereda le ha devuelto la alegría al cantante. Desde que comenzaron los rumores de una posible boda entre ellos, la actitud del artista hacia los medios ha cambiado. Quizá ella haya sido el mejor remedio para los problemas de estrés, que le hicieron interrumpir su gira el año pasado.

Alejandro subrayó que lo único que pide es "tranquilidad, que es mucho, paz y justicia". El cantante se refería a la resolución del juicio que tiene pendiente contra su ex empleado. Como se recordará, Alejandro se vió obligado a revelar la existencia de su hijo, Alejandro, hasta entonces mantenida en secreto, para evitar que el mayordomo y su esposa se lucraran a su costa . El juicio tendrá lugar en Miami el próximo mes de febrero.

El cantante desea que su ex mayordomo sea condenado por chantajearle

Parece ser que el cantautor además de haber cambiado su acento español por otro más americano, ha cambiado su actitud ante la vida. Tan compenetrado está con su chica que incluso comparten el gusto por los sombreros. Mientras Raquel eligió un atrevido tocado naranja, Alejandro usó su habitual gorro de lana, en esta ocasión con rayas negras y blancas. De tan buen humor se mostró que incluso manifestó su alegría al saber que David Bustamante va a ser padre este año: "No lo sabía, me parece maravilloso. Espero que Dios le dé salud. Es una gran noticia".