Una madre, con su hijo
Una madre, con su hijo. ARCHIVO

Al menos 2,5 millones de mujeres en España no pueden acceder al mercado laboral por tener que hacerse cargo de los cuidado en el ámbito familiar. Entre los hombres, la cifra se reduce a 181.000. Los datos los ha dado este jueves la Organización Internacional de Trabajo (OIT), que ha presentado su primer informe mundial sobre la economía de los cuidados (Care work and care jobs for the future of work).

El estudio revela también que las mujeres realizan en España el 68% de todo el trabajo de cuidados no remunerado, dedicando dos veces más tiempo que los hombres.

La OIT constata que en los últimos años los hombres dedican más tiempo a los cuidados, pero al ritmo actual la brecha de género tardará todavía 36 años en cerrarse. El reparto equitativo podría conseguirse en 2054, han calculado.

En España las mujeres dedican a cuidados y tareas domésticas no remuneradas en promedio 4 horas y 23 minutos al día frente a 2 horas y 6 minutos de los hombres. A lo largo del año representa casi 200 días de trabajo (sobre 8 horas diarias) para las mujeres por cien días de los hombres.

La OIT pide políticas "urgentes" y adecuadas para la economía de los cuidados. "En caso de que no lleguen se limitará la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo, imponiendo carga adicional y más desigualdad de género", aseguran.

Según sus cálculos, el 25% de las mujeres inactivas en España alega que no puede trabajar fuera de casa por sus cargas familiares. Este porcentaje es mucho mayor que los de otros países del entorno, como Portugal (13%) o Francia (10%) y que la media europea. También es mucho mayor que la de los hombres españoles que no trabajan por este motivo (3%).

A juicio de Laura Addati, autora del estudio de la OIT, la tasa española "pone en cuestión las políticas para garantizar la participación de las mujeres en el mercado laboral".

El informe de la OIT constata la existencia de la penalización laboral a la maternidad, a nivel global, así como "la prima a la paternidad". Mientras las madres pierden empleo, los padres lo ganan. En España, aun siendo la situación mejor que en el conjunto global, las tasas de empleo de las madres con hijos pequeños (65%) son menores que la de los padres con hijos pequeños (83%). "Esto revela que es más difícil para las madres entrar en el mercado laboral", asegura Addati.

El grueso de los cuidados no remunerados lo realizan todavía cuidadoras. "Aun cuando pueda ser gratificante, obstaculiza oportunidades económicas y menoscaba los derechos humanos", advierte la OIT.

En España el trabajo no remunerado en el hogar supone 130 millones de horas diarias, que en el equivalente al trabajo (ocho horas diarias) serían 16 millones de personas. Es uno de los países europeos con más horas de cuidados no remunerados diarias, alerta el informe. "Si se abonara ese trabajo en consonancia con el salario mínimo supondría el 14.9% del PIB".

La OIT pide visibilizar y medir estadísticamente este trabajo para tenerlo en cuenta en la toma de decisiones políticas. Sus recomendaciones pasan por "reconocer, reducir y redistribuir el trabajo no remunerado". Porque además de que es el principal obstáculo para la participación de las mujeres en los mercados de trabajo, "tienen repercusión en la desigualdad de género dentro de los hogares".

Trabajo doméstico remunerado

Por otra parte, el informe de la OIT también ha revisado el empleo de cuidados con retribución económica. Principalmente el de los sectores de la educación, la salud y el trabajo social. En España, este sector ocupa a 3,8 millones de trabajadores y trabajadoras y supone el 20% del total del empleo en España.

Una quinta parte del trabajo de cuidados remunerado es trabajo doméstico. Emplea a 612.000 personas, de las cuales la mayoría son mujeres y el 55% migrantes (en el resto de la economía su porcentaje es del 16%). Solamente Italia (77%) y  Grecia (81%) tienen mayores tasas de migrantes en el servicio doméstico que España.

La OIT confía en que los próximos Presupuestos Generales del Estado se subsane la enmienda que retrasa a 2024 la entrada de estas trabajadoras en el régimen general de la seguridad social. Además, tienen puesta su confianza en el nuevo Gobierno para que España ratifique definitivamente el Convenio 189 de la OIT sobre el trabajo doméstico (del año 2011), que garantizaría, por ejemplo, el acceso al derecho a la prestación de desempleo a estas trabajadoras. "La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, a una pregunta expresa se ha mostrado favorable, ahora falta saber en qué momento el Gobierno lleva la propuesta al Parlamento", ha explicado Joaquín Nieto, director de la oficina española de la OIT.