Polos de sandía
Polos de sandía EMMA GARCÍA

Aunque es de sentido común que comerse una fabada o tomarse dos gin tonics antes de meterse en la piscina es mala idea, es un tema bastante recurrente cada vez que llegan los calores y las ganas de ponerse a remojo. Aclarado el tema de la digestión y el baño, antes de organizar la bolsa de la playa y la piscina y preparar el picnic de turno, hemos hablado con Beatriz Robles -experta en seguridad alimentaria y nutrición- para ver qué alimentos es mejor incluir y descartar de la lista antes o después de un baño.

Evitar alimentos crudos como sushi o tartar

Lo primero y fundamental: hay conservar en condiciones la comida. Por tanto debemos evitar llevarnos alimentos crudos como sushi o tartar, elaboraciones con huevo poco hecho, arroz cocido, salsas... Las altas temperaturas son escenario ideal para que se reproduzcan los microorganismos, por eso los alimentos que pongamos en la nevera portátil deben ir siempre con bloques de hielo como elemento transmisor de frío.

Cortes de digestión

Relacionado con el famoso corte de digestión (en realidad se llama hidrocución y es el síncope que se produce al exponer la piel y las vías respiratorias a una diferencia brusca de temperatura al contacto con el agua), lo ideal es evitar comidas que contengan gran cantidad de grasas, ya que ralentizan el proceso digestivo.

Alcohol y grasas

Así que nada de comidas copiosas, grasas y fritos. Tampoco deberíamos tomar bebidas alcohólicas, que por fresquitas que estén y parezca que nos hidraten, hacen exactamente lo contrario: deshidratarnos, por el efecto diurético, sin que nos demos cuenta. Y sí, lo sentimos, pero esto también es aplicable a la cerveza.

¿Y después de la piscina?

¿Y qué alimentos nos favorecen más después de nuestra jornada de playa o piscina? Pues dependerá de la actividad que hayamos tenido y lo expuestos que hayamos estado al sol. En general es buena idea recurrir a productos con gran cantidad de agua para reponer la que hayamos perdido (gazpachos, sopas frías, frutas... ).

Y si el esfuerzo ha sido importante -vaya, si hemos ido a la piscina a nadar y no a lucir palmito tomando el sol- hay que combinar alimentos de alto contenido glucémico (cereales integrales, maíz dulce, melón...) y ricos en proteínas (lácteos, huevos, etc...).

Como nos recuerda Beatriz, lo más importante, y por mucho que siempre se diga que un baño abre el apetito, es no caer en la tentación de recurrir a los alimentos ultraprocesados -siempre tan a mano en maquinas expendedoras- con la excusa de que tenemos que recuperarnos o que lo quemaremos con un par de chapuzones más.