Pago en efectivo
Los pagos en efectivo son el 87% del total en España. GTRES

Los españoles cada vez utilizan más las tarjetas de crédito y débito (hay ya casi 80 millones, 10 más que hace 5 años), pero queda lejos el fin del dinero en efectivo (si es que algún día llega a desaparecer). No en vano, el 87% de los españoles realiza transacciones en 'cash', según datos del Banco Central Europeo (BCE).

Y no es solo una cosa de los españoles. El 79% de todas las transacciones de la zona euro se realizaron con dinero en efectivo en 2017, según el BCE, frente al 19% de los pagos con tarjeta.

Ejemplares en PDF de MiBolsilloComo casi siempre, son los países nórdicos los más avanzados y los que van marcando tendencia. Hace cinco años en España, y aún hoy, era común escuchar en muchos comercios, restaurantes, taxis, la frase "no aceptamos pagos con tarjeta". En Suecia, hoy en día, está pasando lo contrario: lo que no se acepta son los pagos con dinero en efectivo, únicamente con móvil o tarjeta. El resultado es que el 40% de los suecos utilizan dinero efectivo menos de dos veces al año, la mayoría de ellos nunca.

Este avance, no obstante, ha provocado problemas, especialmente en la gente mayor, menos (o nada) acostumbrada al pago con teléfonos móviles o tarjetas. Pero muchos consumidores y comerciantes suecos abandonaron el pago en efectivo de buen grado. De hecho, dos tercios de los consumidores aseguran que se las arreglan completamente sin efectivo y una gran mayoría dice que casi siempre usan la tarjeta incluso para pagos inferiores a las 100 coronas (unos 10 euros).

Más de la mitad de las sucursales bancarias del país ya no aceptan ni emiten efectivo. De muchas tiendas cuelgan carteles que avisan al cliente de que ya no aceptan dinero en efectivo.

Entre las ventajas de los pagos con tarjeta y a través de móvil es que se ahorra dinero. Corea del Sur, otro país muy adelantando en diferentes órdenes, quiere suprimir las monedas porque acuñarlas cuesta más que su valor nominal. Otra ventaja es que no habría billetes falsos ni asaltos a bancos a punta de pistola, en cambio aumentan los delitos informáticos. Los gobiernos, por tanto, podrían detectar más fácilmente la evasión fiscal y el dinero negro si desapareciera el 'cash'. "El billete de 500 euros es un instrumento para actividades ilegales", llegó a declarar el presidente del BCE Mario Draghi.

En Europa hay bastantes diferencias según países. En España, el 87% de los ciudadanos sigue utilizando el dinero en efectivo en su vida cotidiana. En Malta, otro país mediterráneo, alcanza el 92%, pero en Alemania o Austria -dos países ricos del centro de Europa- alcanza el 80%. Incluso, son los alemanes y austriacos los que más dinero en efectivo llevan en la cartera:103 euros y 89 euros de media respectivamente.

Los españoles están en la parte media baja, con 50 euros de media. Los que menos dinero en efectivo llevan en la cartera de Europa son los portugueses (29 euros) y los franceses (32 euros). En este ranking del Banco Central Europeo no aparecen los suecos.

Cuando el coste de la compra es inferior a los 45 euros, según el BCE, los europeos suelen pagar con dinero en efectivo, mientras que cuando es superior se suele pagar con tarjeta. En cuanto a los comercios, el 90% de los pagos en kioskos, bares o restaurantes se realiza con ‘cash’, mientras que el 55% de los pagos en hoteles se realizan con tarjeta.

Por todo ello, el fin del dinero en efectivo, si es que alguna vez llega a producirse, parece muy lejano. Incluso, un estudio del Banco Nacional de Austria sostiene lo contrario: un aumento del uso del dinero en efectivo provocado por los tipos de interés. Entre 2007 y 2014, el dinero físico se ha incrementado del 13,3% al 16,1% del PIB en países como Inglaterra, con datos similares en los países de la Unión Europea.

Factores como el corralito de Chipre en 2013, los problemas de liquidez de Grecia y la intervención del BCE, o las quiebras de entidades bancarias como el Banco Popular en España habría provocado ese repunte del uso del dinero en efectivo. Además, en Lationamérica el porcentaje de la utilización del dinero en efectivo es del 91%. En algunos países de Asia es del 98% y en África del 99%. Países como Suecia o Dinamarca, algunos de los más avanzados tecnológicamente del mundo, han abierto una senda hacia el fin del dinero en efectivo, pero de momento ese fin parece muy lejano.