Energía renovable
La energía renovable supuso el 17% del consumo en España en 2016. Gana

España progresa adecuadamente en favor de energías limpias pero todavía tiene mucho camino por recorrer. En 2016 las energías renovables supusieron el 17,3% del consumo energético total, por encima levemente de la media europea (que es del 17%), pero lejos de los países más avanzados y limpios a nivel energético: Suecia (53,8%), Finlandia (38,7%) o Austria (33,5%). El objetivo para 2020 es alcanzar el 20% de la llamada energía verde en el consumo total de energía.

¿Y cuáles son esas energías verdes? Se pueden dividir en dos, las no contaminantes y las contaminantes. Entre las primeras, las no contaminantes, están:la energía eólica, que procede del viento; la geotérmica, del calor de la Tierra; la solar, del Sol; la hidráulica, de los ríos de agua dulce; la mareomotriz, de los mares; y la undimotriz, de las olas. Entre las energías renovables contaminantes están la biomasa (madera): en la combustión emiten dióxido de carbono (gas de efecto invernadero). Son renovables porque mientras puedan cultivarse los vegetales que las producen no se agotarán.

Ejemplares en PDF de MiBolsilloEl avance de España en favor de las energías limpias ha sido muy notable si se tiene en cuenta que en el año 2000 el peso de las renovables era inexistente, mientras que, en cambio, el petróleo representaba el 54%, el carbón el 18%, la energía nuclear el 14%, el gas natural el 12% y la hidráulica el 2%. En 2015, el petróleo cayó al 42%, el carbón al 12%, la nuclear al 12%, mientras que el gas natural subió al 20% y las renovables alcanzaron el 14%.

Las grandes energías contaminantes, de las mayores emisoras de dióxido de carbono, son el carbón y la nuclear. Por ello, la ministra de Transición Energética, Teresa Ribera, está decidida a profundizar en el uso de las energías renovables y en el fin del carbón y las nucleares. En su opinión, tanto la energía nuclear como las centrales térmicas de carbón "no tienen futuro" y "ya no tienen sentido". Según la ministra Ribera, España debe aprovechar sus recursos energéticos, que son "fundamentalmente sol, viento y algo de geotermia". Para ello, es partidaria de no renovar la licencia de explotación a las centrales nucleares transcurridos más de 40 años de explotación.

En España quedan en activo las centrales nucleares de Almaraz I y II (Cáceres), las de Ascó I y II (Tarragona), la de Cofrentes (Valencia), la de Vandellós II (Tarragona) y la de Trillo (Guadalajara).

Poderosas empresas eléctricas (Iberdrola, Endesa...) exigían al anterior gobierno de Rajoy y también al actual de Pedro Sánchez que mantengan las centrales nucleares e incluso critican lo que consideran altos impuestos que gravan a las nucleares. Alegan que de lo contrario el sector eléctrico en España sería "inviable".

El anterior gobierno cerró de forma definitiva la nuclear de Garoña (Burgos), mientras que Vandellós I (Tarragona) y Zorita (Guadalajara) están cerradas desde hace años y en proceso de desmantelamiento. Ahora está por ver cuándo se cerrarán las restantes que están operativas. La que entró antes en servicio fue la de Almaraz (1981), por lo que en el año 2021 -como máximo- debería cerrar.

¿Y el carbón? Mientras países como Reino Unido han anunciado que cerrarán todas sus plantas en 2025, en España el sector agoniza, pero se resiste a morir. Los sindicatos denuncian que el carbón nacional es más caro que el procedente de China o Australia. En 2019 la UE fija el cierre de las minas de carbón que no puedan resistir sin ayudas públicas y en 2020 es la fecha límite para que puedan operar las 15 centrales térmicas (controladas por Iberdrola, Gas Natural, Hidrocantábrico, Endesa y Viesgo).

Alrededor de un 50% de la energía eléctrica generada en España se produce en las centrales térmicas (30%) y las nucleares (20%). Cerrarlas aliviaría mucho la emisión de gases contaminantes, pero ¿quién pagará los costes que les supondría pagar a las eléctricas? Asociaciones de consumidores tratarán de impedir que el impacto termine repercutiendo en el recibo eléctrico que paga el usuario.