La Justicia de Estados Unidos ha ordenado al Gobierno de Donald Trump que reunifique en un plazo de 30 días a los centenares de menores separados de sus padres en la frontera con México.

El juez federal que tomó la decisión, Dana Sabraw, con tribunal en San Diego (California), también ordena devolver a los menores de cinco años a sus padres en un máximo de 14 días.

Sabraw determina igualmente que se suspenda la deportación de los progenitores separados de sus hijos que aún no hayan sido reunificados.

El juez describe la separación de familias como una "circunstancia caótica creada por el propio Gobierno".

El fallo de Sabraw tiene su origen en una demanda que interpuso la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) a favor de una niña congoleña de 7 años separada de su madre y de un menor brasileño de 14, también separado de su progenitora.

Sin instrucciones claras

La decisión de Sabraw puede clarificar la confusión que creó la orden emitida la semana pasada por Trump para frenar la separación de las familias en la frontera, ante las enormes críticas recibidas, pero sin instrucciones claras sobre su reunificación.

El Gobierno decidió dar marcha atrás a la separación de las familias tras el rechazo unánime dentro y fuera de EE UU que provocó la medida a raíz de la difusión de imágenes de niños solos y encerrados en recintos, en algunos casos divididos a modo de jaulas.

Esa división de las familias era una consecuencia de su política de "tolerancia cero" hacia la inmigración irregular, con la que imputaba delitos criminales a los indocumentados, que consecuentemente ingresaban a prisión separados de sus hijos.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), responsable de la frontera, informó este sábado que 522 menores han sido ya devueltos a sus padres, pero que 2.053 siguen separados y recluidos.